miércoles, 28 de enero de 2015

Antisocial

Conocí todo lo que pasaba a mi alrededor.

Las tardes lluviosas y mi desgana hacia hacer algo nuevo se volvió cada vez mayor. Pensé que quizás era tristeza y soledad, pero, no lo es. También valoré una opción. Una opción simple que se basaba en mí. En la que existía, una forma de lloriquearle al mundo, una simple opción llamada etapa.

Esfumándose entre mis dedos y perdiendo la fuerza que me queda, en este camino de piedras, ando descalza y entre la mala hierba, cortándome los pies, rozándome ortigas en mis manos, estoy atrapada. Encerrada en este infierno de vida.

La gente observando mi rostro, mi cuerpo y mi alma, odiando mi ser, un único recuerdo, todos mirandome por fuera, valorando esta envoltura, siendo yo la pieza sin encajar. El puzzle que jamás se resolverá. Soy un desastre. Cargado de soledad.

La antisocialidad. Soy yo. Soy un ser antisocial y sin un buen juicio que valorar.  Ocultándome entre mis complejos, huyendo de mis reflejos. Esa soy yo, la que se refleja en el espejo, la que grita por dentro...

Soy antisocial, cuando todos ven por dentro de mí, cuando sacan a flotar a mi temor, te presento la melodía que resonaba en mi corazón, ignorando este miedo a perder todo lo que una vez me importó.

Preocupándome por un simple número, llorando a la luna que no existe fuego en mi alma, gritando a la tierra, porque no tengo agua dentro del cerebro. Preguntando a la fe, ¿quién soy? ¿Si quiera sabes a dónde voy?

He caminado cientos de veces llorando, mi alma, mi ser, he llorado. Al compás de las gotas del agua caer, paseando por todos lados, gritando que jamás encontraré la respuesta. Tan sola andaba, tan descalza caminaba, entre miles de cristales que pinchaban mi alma.

Derramé sangre por mis muñecas, las sogas apretando mi cuello, axfisiando mi mente. He gritado que no me entiendes.

Esta etapa, conocida como pasajera, me está matando. Si no es por dentro será por fuera. Si no es por mi, será por ti, pues sabe que me está matando. Que poco a poco me estoy ahogando. 

Tan antisocial, tan sola. Entre las sombras me muevo y jamás he visto a otro ser dentro de mis tinieblas. Llorando me defiendo. Desahogándome con los puños y mi cuerpo, me hiero. Y duele más.

Tocaré una sinfonía oscura, demostrandoos que sé tocar notas más impuras. Os enseñaré mi poder sobre la música tocando las notas de mi agonía.

Hey, ¿quieres llorar por tonterías? Yo te llevaré a mi mundo de agonía. Un mundo antisocial, en el que jamás, nadie te querrá.