Es hermoso. Pensaste.
Es mejor, lo dijiste.
Te crees realmente las mentiras que cuelan en tu cerebro,
pensar que está bien y conformarte con algo tan estúpido como eso, pensaste que
podías entenderlo, que era normal, que era obvio, que simplemente merecía la
pena.
Que iluso.
Tan iluso.
Este absurdo país de las maravillas, oculta la realidad y
borra la justicia, influencian mentes y construyen lo que desean. Un absurdo
país que juega y destruye, ¿te crees mejor? Qué idiota.
Que idiota.
Simplemente, que idiota.
Creyendo que algún día este paraíso dejará de
corromperse, que algún día todo cambiará, que todo se desvanecerá y las cosas
mejoraran. Creyendo que existe tal paraíso, que simplemente este absurdo país de
las maravillas cambiará.
Si tú no haces el cambio, el país de las maravillas
continuará siendo absurdo.
Nadie puede salvarse de lo nocivo, que la polución
desaparecerá es una mentira, este absurdo país de las maravillas no es tan
maravilloso, pero nos tapamos los ojos y dejamos que nos muevan con hilos. Qué
patético y absurdo.
Tan absurdo como tú.