miércoles, 13 de junio de 2018

Ansiedad II

Rechinando, goma quemada,
Respiraciones pesadas,
Oscuridad latente.
No ves mucho más.






No acostumbrando los párpados,
La temperatura desciende,
Temblando entre los jadeos,
El olor a gasolina casi parece que prende.





Escalofríos en la espalda,
Tensiones en tus piernas,
Tratando de apurarte,
absorbente a la nada.





Cerrando y respirando,
Abotonando tus pensamientos,
Calmando el miedo...
Es imposible.





El ambiente perturbable.
Cada pequeña brisa parece arder,
Tu piel estremece,
Tus pasos te pierden.





Tropiezas,
tan oscuro y sin un ápice de luz,
casi parece un mal sueño.






Sin salidas,
Parece que todo lleva al punto de incio,
Retrocedes,
Paredes que se mueven.





La oscuridad latente,
Acurrucada con tus peores miedos,
Ansiosamente consumida,
No eres capaz a llorar.






Simplemente lo sabes, no puedes más.

Ojalá no estuviese aquí.

                 No sé que hago aquí.


A veces parece que me supera, que me envuelve y me retiene, intentando levantarme cada mañana, parece que pesa, que me rebasa y me envenena. Incluso aunque hago esfuerzos, me puede.

Respirar se hace difícil, casi no puedo llorar y mis ojos se secan, incluso aunque todo me supera, lo intento, creo que puedo, me pongo la máscara de idiota y avanzo, a veces mis piernas me traicionan y caigo, me aferró a mis últimas energías inexistentes, casi me doy pena.


Sigo aquí, incluso aunque desearía no seguir, que difícil y que complicado, ahora...

No es lo mismo




Trazando círculos en tu espalda,
Derretida de pasión,
De amor.
Trazando líneas en tu cara,
Me derrites el corazón.




Con la pluma entre las manos
Con la firmeza entre tus palmas,
Allí donde nadie nos escucha, me amas,
Te amo.




Con todo lo que siento
Y llevo dentro
Dejo que me agarren la calma,
El alma.
Tu alma.




Contigo y sin ti,
Incluso así, 
Me siento en casa
En armonía y como en pausa.




En donde estés tú
En donde esté yo
Allí, estoy mejor.




Donde odio y donde siento
Donde quiero y me resiento
Que me lleven lejos
Que me muevan cerca...
Que vuele, que vuele, y no me dejes.





Ahí, donde pensé que todo saldría bien
Que nadie perturbaría mi sien
O mi mente ausente,
Allí, pensé, que estaba bien.





Mis problemas volaron,
Con tus caricias y tus besos,
Con la ansiedad apretándome fuerte,
Dejo que me queme.




Ahí, donde la felicidad parecía lo único,
Me deslice en miedo y en dolor,
Porque el amor,
No cura todo, no mata todo...

El amor, que pensé que duraría,
Se esfumó,
Se derritió.
Entre mis dedos se evadió.





Y tú, que antes tanto me mirabas
Y yo, que antes tanto te necesitaba
Ya no queda nada.
Se nos acabó la magia.





Pensé que sí,
Pensaste que no,
Pensamos y al final, murió.





Las burbujas y resquicios,
El fulgor de lo que sentimos,
Todo puede seguir, si se cuida y se mima.
Pero acaba, a veces, acaba.
Y se acaba.





Real o no,
Asumir que se agotó,
A veces no es duro,
Es invisible y neutro.




Nótalo,
O no.
Quién sabe.

Sin más, sin nada, sin todo,
Abres los ojos,
Parece que brilla.



Un día más, lo has visto, ¿verdad?

Consciente y deforme,
Arrastras tus dedos,
Tiras y rompe.



Forzándote, 
agotándote
Insuficiente y doloroso,
Te consumes.


Abrimos las ventanas,
Una vez que entre,
No sale.
Las cerramos, las rompemos...


No hay forma.

Una vez que sale, no entra.
Una vez que entra, ya no sale.

Adversidades, incluso así,




No puedes, 
no lo sientes.