Trazando círculos en tu espalda,
Derretida de pasión,
De amor.
Trazando líneas en tu cara,
Me derrites el corazón.
Con la pluma entre las manos
Con la firmeza entre tus palmas,
Allí donde nadie nos escucha, me amas,
Te amo.
Con todo lo que siento
Y llevo dentro
Dejo que me agarren la calma,
El alma.
Tu alma.
Contigo y sin ti,
Incluso así,
Me siento en casa
En armonía y como en pausa.
En donde estés tú
En donde esté yo
Allí, estoy mejor.
Donde odio y donde siento
Donde quiero y me resiento
Que me lleven lejos
Que me muevan cerca...
Que vuele, que vuele, y no me dejes.
Ahí, donde pensé que todo saldría bien
Que nadie perturbaría mi sien
O mi mente ausente,
Allí, pensé, que estaba bien.
Mis problemas volaron,
Con tus caricias y tus besos,
Con la ansiedad apretándome fuerte,
Dejo que me queme.
Ahí, donde la felicidad parecía lo único,
Me deslice en miedo y en dolor,
Porque el amor,
No cura todo, no mata todo...
El amor, que pensé que duraría,
Se esfumó,
Se derritió.
Entre mis dedos se evadió.
Y tú, que antes tanto me mirabas
Y yo, que antes tanto te necesitaba
Ya no queda nada.
Se nos acabó la magia.
Pensé que sí,
Pensaste que no,
Pensamos y al final, murió.
Las burbujas y resquicios,
El fulgor de lo que sentimos,
Todo puede seguir, si se cuida y se mima.
Pero acaba, a veces, acaba.
Y se acaba.
Real o no,
Asumir que se agotó,
A veces no es duro,
Es invisible y neutro.
Nótalo,
O no.
Quién sabe.
Sin más, sin nada, sin todo,
Abres los ojos,
Parece que brilla.
Un día más, lo has visto, ¿verdad?
Consciente y deforme,
Arrastras tus dedos,
Tiras y rompe.
Forzándote,
agotándote
Insuficiente y doloroso,
Te consumes.
Abrimos las ventanas,
Una vez que entre,
No sale.
Las cerramos, las rompemos...
No hay forma.
Una vez que sale, no entra.
Una vez que entra, ya no sale.
Adversidades, incluso así,
No puedes,
no lo sientes.