viernes, 10 de febrero de 2023

Esperando a que volvieras.

Siempre he estado esparando, una señal, un ruido.


Lo que fuese.


Pero me dejó sorda, ciega y tonta. Esperé tantas veces que algo cambiase, que los fuegos artificiales sonarán, que las campanada de boda, lejanas, sonasen, mientras tu y yo nos besábamos, sellando nuestro propio acuerdo. Nuestro propio amor. Nuestras propias reglas.


Esperé tantas veces que volvieses a buscarme, que te opusieras, que no me dejases marchar... pero me soltaste, una vez más.


Te escondiste de mí, de nuevo, no peleaste para nada. Te rendiste ante el primer obstáculo.


¿Y porque habría sido distinto esta vez?


¿A caso soy tan ilusa? Pues sí.


Me quedé creyendo en ti. Me quedé esperando que volvieses como una tonta, ¿y quién me devuelve el tiempo que pasé esperando? ¿No vas a venir a rescatarme y a sacarme del infierno que construímos juntos?


Los príncipes no existen.


Y aunque lo sabía desde que tengo uso de razón... Creí que aunque no fueras un príncipe, serías un héroe.