Este mundo no deja que existamos los
dos, uno de nosotros debe morir, y no voy a ser yo...
Esas palabras
quizás resuenan lejos de mí, se sienten extrañamente alejadas de la realidad,
son suspiros que el viento expiró, son recuerdos que yo ni siquiera se situar…
En estos
momentos estoy aquí en mi casa, mirando el calendario de nuevo, ayer, era 3 de
agosto, recuerdo que, mientras caminaba de la mano con Kevin me sentía algo
extraña, no sabía porque, no recordaba nada, y solo él me había dicho que éramos
novios, cuando nuestras manos se abrazaron… mis mejillas se sintieron como un
calor sofocante, mis ojos destilaron un sentimiento de alegría, a pesar de que
sufro amnesia ahora mismo, me sentí cómoda con él, pero ahí viene lo que me
lleva atormentando durante días y días… un chico chocó contra mí, y caí al
suelo, justo en la carretera, siendo atropellada, recuerdo el dolor de aquello,
era tan… tan doloroso, sentí en ese momento miles de sensaciones como cuchillos
que caian sobre mi pecho una y otra vez, cortándome en dos, en tres…,
Y justo,
cuando se supone que debería estar muerta, volvía a pasar, era 1 de agosto de
nuevo, de nuevo era… 1 de agosto y estaba en esta misma habitación, recibiendo
un mensaje de un amigo de la infancia según me habían contado en otros lugares
en los que, cada vez que moría, iba en la misma fecha… 1 de agosto. Cada vez
que mi cuerpo muere, vuelvo al uno de agosto y así durante días cambiando todo
mi entorno, la primera vez que me paso estaba en un hospital con Mark, un amigo
de la infancia, me llevo a casa y allí descubrí que alguien estaba detrás de mí.
Alguien trataba de matarme. Y si no era ese chico pelirrojo, era que yo me caía
en carreteras, pozos o quizás mi tacón se quedaba enganchado en las vías del
tren, y los frenos se rompían. Extrañamente, me sentía totalmente bien
muriendo. Algo era bueno en eso, y no podía recordarlo. Caminé corriendo hacia
mi trabajo a medio tiempo luego de la universidad para cruzarme con él. Me
aparte un poco, el siempre me había matado en este misero mundo, muchas veces,
retrocedí un poco hacia atrás. ¿¡Cómo iba a fiarme de él!? Aunque solo fuera
verlo ahí esperando el paso de peatones. No iba a hacerlo.
En otro de
los mundos en los que estuve, Kevin y yo investigamos esto, él me dijo que
podía ser que algo había salido mal en mí, y que, algo mágico andaba detrás de
ello, por supuesto que no lo creí, ¿cómo iba simplemente a hacerlo? Pero ahora…
¿cómo es capaz que existan diferentes mundos paralelos y yo sea capaz de
atravesarlos?
Retrocedí un
poco, Kevin me advirtió, bueno el Kevin de aquel mundo me advirtió que me
mantuviese alejada de ese chico de cabellos pelirrojos. Pero entonces, sus ojos
se fijaron en mí.
-Te estaba
esperando- mi cuerpo tembló un poco. –Hace tanto que no te veo…
Uh. Retrocedí
un poco.
-¡No espera!-
Frene un poco, desconfiada. –Se que… me tienes miedo, lo entiendo… es solo qué…
hoy no vayas allí. O sea, a tu trabajo.
-¿Qu-qué?-
pregunte un poco confusa.
-Yo… no
quiero que mueras.
¿Qué estaba
diciendo? ¿No quiero que mueras? ¡Tú eres el primero que ha intentado matarme!
Me digo a mi misma mientras lo observo atenta.
-Si vas al
trabajo, podrías morir en un incendio. Ve a casa… por favor.
Lo miro
desconfiada y cuando siento que se acerca a mí. –El mundo no va a permitirnos
que vivamos juntos… uno de nosotros tiene que morir, yo… yo… no soportaría
vivir sin ti.
Mis ojos se
abren. -¿Qué?
-Cada vez que
mueres, comienzas en otro mundo, todo porque yo pedí que no murieras… el mundo
del que somos, nuestro mundo, es… tu mueres quemada en tu trabajo, no fui… no
fui capaz a sacarte y… yo… me estoy volviendo loco, cada vez que mueres, mi
corazón muere también de una forma tan dolorosa que puedo asegurarte que me
duele hasta el alma, morimos los dos y comenzamos en el mismo día, a menos que
sobrevivas durante un día entero… será imposible que volvamos a casa… será
imposible que vivas una vida estable…
-No te
entiendo…
-No espero
que lo hagas, solo… vive. Aléjate del peligro, quedan dos días.
-¿Para qué?
-Para que
mueras- su voz se vuelve de nuevo sombría. Oh, su cara ha cambiado, tiene el
ceño fruncido y una sonrisa psicópata, no soy capaz, no soy capaz… hecho a
correr y el me sigue, ¿cómo su voz amable ha cambiado a eso? Yo… -¡MUERE!
Y cuando
menos me lo espero. Vuelvo a caer al suelo y de nuevo, siento como un cuchillo
se clava en mí.
1 de agosto.
Hola otra vez.
-----
Punto de vista del chico pelirrojo:
Otra vez.
Otra vez. Es mi último día, mi última oportunidad, si quiero que ella, que ella
viva… debo mantenerla hoy hasta las doce con vida, pero… ¿cómo?, ¿cómo puedo
hacerlo? He cruzado tantos mundos en solo 14 días que he acabado perdiendo la
cabeza, me ha dolido tanto la muerte, que al mismo tiempo yo quiero matarla,
pero no voy a aniquilar mi deseo.
-Esta vez…
ella vivirá- dije para mí mismo mientras corría hacia ella para impedir de
nuevo su muerte.
Hoy el mundo
irá con todo para asesinarla… y yo, tendré que salvarla. Un mundo sin ella, no
tiene sentido.