Has tintado mis manos de tu sudor, con tu olor, con tu fragancia masculina.
Has revolucionado mis hormonas. Me has quitado lo que según todos es lo más valioso. Me has hecho mujer.
Tú y tus sentidos alteran mi rumbo. Cuando pienso que te he olvidado, regresas a cambiarme el mundo.
Has venido. Te has apoderado de todo.
De mi sonrisa.
De mi corazón.
Hoy quiero escribirte el poema más hermoso del mundo, porque tú me has capturado con todo tu esplendor.
Tus ojos han hechizado los míos, esos ojos tan claros y valiosos. Mentirosos. Poderosos.
Hoy he gritado y he reído. He dicho tantas cosas que ya se me olvido porque escribo esto. Hoy te he visto de nuevo. Y tan rota como siempre me rompí a mí misma el corazón.
Y una vez más, con mi corazón en la mano camino rápido hacía ti.
Te quiero. Te quiero.
¿A quién engaño? Te quiero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario