Karakuri Brust: se hace referencia generalmente a una muñeca con la que puedes jugar y controlar, una especie de autómata. En esta pequeña historia se intenta expresar que es una muñeca controlada por el Rey para seguir sus órdenes sin revelarse y oponerse.
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Mi cuerpo se para en frente de la casa de aquella mujer, tanta sangre resvalando por las ventanas, mi vista incapaz de apartarse.
¿Quién habrá hecho tal atrocidad?
Mis pasos siguen hacía otro lugar, ignorando la gran masacre que dejé atrás, ya no se podría hacer mucho más...
Estaba completamente sola. Sola en esa ciudad, mientras por mis ojos las lágrimas caen, tanta sangre se derramó en este lugar. Este lugar que parece nunca haber existido.
Nadie pudo salvar esas almas que trataron de escapar.
Me siento mareada.
Caminando por la villa, esa gente que ayer vivía hoy ya nadie escucharía.
¿Quién ha sido capaz de hacer algo así?
Esos niños y niñas, esas mujeres que yacen en sus casas. Sin vida.
Ensangrentados y sin malicia. Muertos en sus casas. Nadie vivos los hallaría.
¿Quizás un mercenario? ¿Un Karakuri Brust?
Destruyeron todo rastro de vida, extinguieron el pueblo en su malicia y avaricia. Por sus propios intereses.
La noche cae, mientras me derrito ante la escena, hoy es el día más triste en este vacío pueblo.
Las nubes lloran, por esta pérdida que se extinguía.
¿Habrá algún motivo? ¿Algo que diga por qué sucedió esto?
¡Ya es la hora!
Hora de moverse y dejar esta villa perdida. Moverse tan rápido para coger a los guerreros, los esposos de las mujeres, los revolucionarios que regresan. Esos que al pueblo protegen...
Ahora cuando lleguen, la tristeza se alzará en sus rostros de forma oscura. Finalmente sus vidas yacerían en este maldito pueblo sin vida.
¿Quién sujeta ahora lastimosamente mi espada? ¿Por qué esos hombres me miraban con espanto?
Venganza.
Mis manos temblaban, es hora de jugar.
Hora de matar.
¿Qué paso aquí?
Alguién levantó mi espada, por la que, un liquido rojo circulaba.
¿Quién la usó?
Mis manos solas se movían, ya era hora de acabar el trabajo.
¿Quién lo hizo?
Esos hombres muertos que de una guerrilla venían, habían perdido la guerra y habían decepcionado al Reino. No vencieron a los revolucionarios, no destruyeron sus vidas, ellos perdieron.
Faltaron al respeto del rey, por ello, un castigo el rey les mandaba; por eso, este pueblo otras mil muertes presenciaría.
Clavaron en los hombres, mi espada, hasta desmiembrarlos, hasta rematarlos.
¿Quién levanto mi arma?
9
Una vez que todo esto acababa, mis manos yo miraba. Ensangrentadas mis ropas, mi cara, mi alma, mis palmas...
¿Quién había derrotado a los soldados? ¿Quién los había matado cuando al pueblo habían entrado?
Mis ojos se dirigen al cielo estrellado, reflejando las estrellas esta oscura alegría.
"DESTRUIRÉ, ACABARÉ CON TODOS ELLOS, ESTE IMPULSO NO ES DETENIDO, FRÁGILES Y DÉBILES, ASÍ SOIS LOS HUMANOS. NO SOIS MÁS, QUE UNOS PEDAZOS DE BASURA CAÍDA. CON ESTA ESPADA DESHARÉ A CUALQUIERA QUE SE OPONGA AL REINO"
Las risas que salían de mis labios, enfermas y en mal estado. Mi mente había enloquecido con la sangre vertida en mis manos, el mundo desvanecía sus pecados.
¿Cómo van a juzgar a la acusada asesina vil si, la ley la mandaba?
Karakuri Brust, entrenada. Pues para esto su espada desenvainaba. La ley y la locura, ella era la ley sagrada.
Nadie impediría su matanza... El rey corrupto lo mandaba.