Rodeo su cintura rápidamente y está solo rodó los ojos.
-Estate quieto, aun no acabo.
-Que poco cariñosa. Me ignoras demasiado.
-Te calmas... te dije que no acabo, ya tendrás mimos cuando acabe.
Hizo una mueca y la soltó, ella siguió escribiendo el fragmento mientras daba breves y lentas caladas a su cigarro, su inspiración movida por sus letras, por el humo que exhalaba del cigarrillo. Exhalo una última calada que se acunaba en la paga, suspiró hondo pues nada más apagar el cigarro la inspiración se fue.
-¡Maldita sea! ¡Se me ha ido!
-Si te sirve de algo... lo que llevas escrito es fantástico, terminalo con lo que me dijiste antes 'cuando todo acabe haré lo que tenga que hacer' bueno la modifique algo, pero no sé. Considéralo.
-Gracias cielo, me gusta mucho.
Escribió la ultima frase y beso los labios de su novio. -Siento haberte ignorado, ahora compensaré todo lo que hice...
-Me encantará...
lunes, 31 de marzo de 2014
Compensaciones
No sirve de nada
-El otro día ví a tu ex novia...
-¿Y?
-Parece triste, sé que ya ha pasado tiempo desde que cortasteis, pero... ¿de verdad? ¿En serio? Sé que tu aun la quieres, como para no quererla, es una chica genial y te gusta demasiado se te nota. Sobre todo te digo esto porque cuando te la he nombrado tus ojos han adquirido un brillo de felicidad.
-¿Qué dices tío?
-Si yo fuera tú, lucharía por ella. Deja el orgullo de lado. ¿De qué te sirve el orgullo si pierdes todo lo demás?
Tragedias
Me gustan las tragedías...
Me gustan porque dejan ver la realidad de la vida, mostrando el lado infeliz de este patético camino, añadamos también que algunos escritores de ahora pintan las cosas demasiado bien haciendo que salga esa expresión de 'que asco de vida' No somos conscientes de nada en realidad, echamos culpas a algo que no existe, comprobado científicamente, tenemos conflictos raciales o conflictos sexuales contra personas que buscan gente de su mismo sexo, se producen robos, atracos, asesinatos, violaciones, secuestros, muere gente todos los días, se produce mucho machismo, demasiadas cosas de las que nadie se da cuenta, pues este es nuestro entorno, estamos acostumbrados a esto. No hay libertad, dejamos que muevan nuestros hilos y nos refugiamos en los libros, estúpidos.
Las comedias, las felices, las sexuales, las novelas ficticias de romance... todo eso acaba bien, con toques totalmente irrealistas e impensables, describiendo perfecciones que posiblemente tengan una posibilidad de hacerse realidad, esa posibilidad es de uno entre un millón, por eso amo las tragedias, son reales y nos enseñan que los libros también muestran realidades crueles y tristes, nos muestran los sies y los noes de la vida. Enseñan claramente lo que podemos vivir... muestran esa parte oscura que los seres humanos tratamos de eliminar. Pero las tragedias son reales, suceden cada día en el mundo pero no por personajes imaginarios sino por personas reales conocidas o no y en cualquier parte.
Por eso me gustan las tragedias, todo lo que cuentan tiene cierto aire a la realidad...
Duele tanto...
Cuando lo que mueren son tus sentimientos y tu alma, no sientes nada, todo parece volar y tu simplemente ahogarte, todo acaba desapareciendo, se disuelve como agua evaporándose como si de gas se tratase, desapareciendo como un cigarro cuando aspiras, cuantas más caladas des, cuantas más veces trates con la suerte más pronto se disuelve. Estás tirada en el baño, lloriqueando todo el día, utilizando algo que te alivia, los dedos en la garganta ya es demasiado sufrimiento. Sentirte gorda cuando a lo mejor eres más que preciosa, sonreír cuando en tu interior hay un abismo en el que tu alma cae, suspiros ocultos, sueños rotos objetivos que nunca llegan, tristeza que te hunde hasta llegar a lo más hondo de tu abismo, estas llorando estas riendo, todo te da vueltas no sabes lo que sientes, parece como si hubieras olvidado lo que pasa a tu alrededor, la sangre discurría por tus muñecas como si algo estuviera por acabar.
-¡Olivia!-
Corrió hacía ella, para quitarle el cúter mientras la abrazaba con total tristeza en sus ojos. ¿Por qué hacía algo así? ¿Por qué no se había dado cuenta de lo que le sucedía a su preciada hija?
Sus manos temblaban, dejó caer el cúter al suelo con lentitud, herida, hundida, su vista no enfocaba a nada realmente mientras que su madre lloraba a su lado. Decepcionada consigo misma por no haber podido ayudarla o ver al menos como empezaba a quebrarse por dentro...
-Cariño... yo... siempre estaré aquí para ti, todo pasará... tranquila... tranquila...
Pero no siempre todo pasa.
Y por mucho que su madre la quisiera, ya era tarde, había cerrado todas las puertas al exterior, encerrándose en sí misma y prohibiéndose a si misma hablar de su dolor, hiriéndose y matándose lentamente.
El dolor de una hija y una madre sufriendo ambas por un mismo tema, el dolor de no saber que hacer y la impotencia... la decepción a ti misma... algo inexplicable que va formando nudos que algún día no te dejarán vivir en paz...
domingo, 30 de marzo de 2014
Mister Perfect
jueves, 20 de marzo de 2014
¿Te haces una idea?
¿A caso sabes lo que es?
No lo creo. Y si lo sabes, seguro que sabes entender esto perfectamente.
No te quieres a ti misma, ¿cómo lo vas a hacer? Es impensable, te encuentras hasta el más mínimo defecto, sin poder encontrar ni esa cualidad que tienes y que todos dicen ver, dandote lastima, odiando tu reflejo cuanto más lo miras, no notar cambios cuando adelgazas, esa sensación de verte y sentir que no eres lo más buena que podrías ser y que molestas cada momento más, ya sabes, no gustarte nada. Acabar siendo todo lo que siempre odiaste, pensando que no das la talla en nada, que simplemente eres un error, eso de que cuando esa persona que quieres está contigo te machacas porque no eres lo suficiente para él, no eres nada. Verte como mierda, llorar todos los días y sin embargo sentirte aun más estúpida, porque así eres. Te revientas tu solita la cabeza y si a ti misma te das asco ¿cómo a los demás no se lo das? ¿Es qué acaso no se cansan de mentirte? Cuanto más buena te pintan peor te ves, no hay nada que puedas hacer.
Solo son rachas malas, al menos eso es lo que dicen, pero tu eres consciente de que una racha no dura meses o años, sabes que no pasará.
Ya ni tienes autoestima, caminas por ahí, tratando de aparentar segura de ti misma, cuando obviamente no lo estás, sonríes falsamente, todos se lo creen, reunes tus fuerzas que ni siquiera tienes, sigues como si nada. Cuando tu misma sabes que caerás. O que ya has caído demasiado fondo, las cosas no cambian así de fácil. Todo está oscuro, ya no ves color. Apagado y marchito así es tu camino. Y aun te queda mucho, demasiado...
No es como pensaste, no es lo que imaginaste, solo eres una ilusa. Pena... es lo que sientes que das.
¿Te haces una idea? Lo dudo. Pero aun así, tienes suerte, suerte de no sentirte más mierda que persona. Mucha suerte.
domingo, 16 de marzo de 2014
Distancia
¿A caso importa la maldita distancia cuando quieres a alguien? No. No lo hace. Si de verdad, de verdad, le quieres no te importan los kilómetros porque te esforzarías día trás día por mantenerlo que tienes con esa persona vivo. ¿Qué es difícil? Lo sé, coño, claro que lo sé. Es jodidamente complicado sentir que estáis lejos y no poder abrazarla o cualquier mierda que quieras hacer. ¿Y qué? Hay que aplicarse el cuento y pelear por mantenerlo, cuando tienes un hilo atado a otra persona, lo tienes para siempre, se enreda o se hace más delgado, pero seguirá ahí, marcado en tu piel o recuerdos, nunca lo olvidarás. Por eso; es mejor mantenerlo fuerte y grueso, mantenerlo a flote siempre, recordar lo que es para ti la persona que mantiene preso el otro extremo de tu hilo. Y ahí, justo ahí es cuando te das cuenta de que esa persona te importa más que nadie en el mundo, lo sabes perfectamente y es tiempo de hacer que todo siga su curso, porque esa persona está a tu lado, con su hilo y a través del móvil y solo en tu mano está conservarlo.
¿Lo harás? Yo tengo claro que no voy a romper o empequeñecer mi hilo, porque me importas más que nadie.