Estorba. A veces lo hace.
Respirar se hace pesado y
comienzas a temblar, las paredes caen, te sientes en medio, un montón de restos
rotos, piezas que no encajan, las paredes se rompen del todo mientras gritas y
lloras, solo quedan restos de lo que fueron y te dejas ir…
Nada queda más de lo
que una vez fue. Ocultas tu mirada y no buscas la realidad.
Impensable.
Incorrecto.
Rota.
Y estorba, estorba mucho
cuando abres tus ojos y ves que no queda nada, nada queda, nada hay, nada
parece encajar, nada te parece real… solo quedas tú, siendo aplastada por la
triste y estúpida realidad. No importa como lo pintes o intentes verlo. Te
estorban esos sentimientos de desesperación, cualquiera puede intentar reconstruirlo
de nuevo, pero no todos lo lograrán… no hay nada más que una niña que colapsaba,
solo quedaba yo. Yo en un mundo lleno de puntos, espirales que se destruyen las
unas a las otras… que estorban. Todo estorba.
Tomas el camino fácil porque
es lo único que se ve factible, real, algo real… no es posible que lo sea. Yo
no quería hacer lo correcto, para eso ya no tenía tiempo…
No hay comentarios:
Publicar un comentario