martes, 8 de mayo de 2018

Chillando


Estoy aquí, quiero gritar.

Quiero que me veas, simplemente no te gires a mirar hacia otro lugar sin más, quería que me vieses a mí, simplemente a mí, a ningún otro, solo a mí, una vez, solo una. Necesito que me mires, que veas que estoy aquí, que te he estado buscando, que solo te estoy llamando, que necesito que me veas  una última vez antes de que desaparezca.

Quiero gritar y que me encuentres, que sepas que siempre he estado aquí, que simplemente he estado en este lugar, deshaciendome, muriéndome, encubriendome entre mis delirios y mis tristezas… que estoy aquí, donde nadie me ha encontrado.

Búscame.

Ese que está ahí, que te mira y te daña… no soy yo.
Búscame y escúchame, ese que te habla camufla mis gritos, ese que te aleja, oculta mis palabras, escúchame y búscame, tiéndeme tu mano y tira, tira de mí, una última vez, una última vez antes de que desaparezca, búscame y encuéntrame… como siempre has sabido hacer.

Tú.

Tú que siempre me encuentras, tú que siempre me salvas, escúcha con calma, escúchame gritar y juzgame como siempre sabes, expira mis pecados y mis delirios, mi soledad y mi tristeza, abrazáme y sostenme antes de que todo se caiga, antes de que simplemente todo se vaya, quiero que seas consciente de que estoy aquí, que no me he ido, que estoy aquí, que siempre te he estado viendo, que siempre me has estado mirando en el fondo, pero que eso que sale de mí…

N O S O Y Y O .

Búscame y encuéntrame, que por mucho que me esfuerzo en chillarte, no llegan, y mis silencios, mis quejas, mis bruscas penas te alejan. Lo siento, lo siento por no tener más voz, lo siento por pensar a gritos y no producir sonido, lo siento por esto y por todo, lo siento por ti, por nosotros, por serlo todo.

Pierdo la fé, pierdo el norte, no sé donde estoy, no sé como alcanzarte.

Escúchame…

Ya no puedo más.

No tengo fuerzas para gritar… ya sé, que probablemente, nunca me vayas a escuchar, y aunque me llamas, no puedo más. Y ahora, que no tengo confianza, que no tengo forma de salir, tiras.

Tiras y me sacas.


¿Me escuchaste? ¿O simplemente coincidiste?

No hay respuesta, a ti me aferró, a tu espalda delgada y delicada, allí, tú, quien está más rota que yo, tiras… me sujetas, me devuelves los pies a la tierra.

Ahora que me has encontrado…

Puedo volar libre, puedo dejar de gritar… puedo comenzar a susurrar.


No hay comentarios:

Publicar un comentario