martes, 24 de junio de 2014

Soneto de desaparición



¿Cómo sería el mundo sin mí?
Sin mi lo sería todo, 
sería hasta hermoso, 
Incluso muchos lo verán precioso. 

¿Qué tengo yo tan malo?
Solo estaba pensando
No quería a los ojos mirarlos
solo quiero alejarlos.

Quiero estar sola
Y al mismo tiempo, no quiero sola estar.
Y sin problemas andar a mi bola.

Quiero estar sola sin problemas
Porque quizás eso alivie mis penas.
Esa era la condena.

No caigas.



-Es un suplicio-  Comentó con un deje de desagrado y asco hacia ella.
-Lo sé- su voz era triste, infeliz, sin vida.
-¿No quieres cambiarlo?-
-Sí…
-Entonces con ganas, deja de comer.
-¿Y… funcionará?- la duda se cernía en su voz, el miedo…
-Claro, mírame a mí- se señaló y la otra chica enfoco su vista en ella.
Era tan delgada, tenía todo lo que añoraba, separación de piernas, esa que deseaba desde pequeña, collar bones, hipbones… increíbles.
-Si no como, ¿no engordaré más?
-Sí, no engordarás, haz ejercicio un poco, además si comes demasiado por el hambre, mete dos dedos en tu garganta y vomita, chica. Tendrás un precio, un aseguramiento, serás delgada.
Las lágrimas salieron de sus ojos. –Gracias…- su voz se quebró.
-Me llamo Ana, y estoy aquí… para ayudarte…

Le sonrió y se alejó de su propia habitación, para ir al baño y vomitar todo lo que comió y Ana desapareció de su cuarto, volviendo a su lugar, la mente de aquella chica que había caído tan fondo que la anorexia era lo único que le quedaba…

Se evaporó



En ese mismo instante, pareció evaporarse el amor, el calor, el dolor… totalmente extraño ante mis ojos, no parecía sentir emoción alguna.
Las nubes ya ni me tenían color, perdía la visión, estaba totalmente sin sentimientos.

Mis fuerzas, se fueron, me dejaron, me abandonaron, no sentía mucho más que mis labios agrietados, mis parpados pesaban y en ese momento… descubrí que era una muñeca, una muñeca sin expresión y menos emoción.

¿Espadas? O ¿palabras?



A veces pienso metáforas ocurrentemente, uso las expresiones cargadas de significado y pienso historias de cómo pudieron haberse dado cuenta de eses dichos metafóricos, como por ejemplo “las palabras duelen más que una puñalada” aunque solo sea a veces, duelen tanto y sabes que tienen razón.
Una espada puede atravesarte, te duele y te deja marca, pero pueden coserte y acabaras por no sentir nada, pero en cambio, las palabras seguirán ahí moviéndose en tu estómago y recordándote todo el tiempo lo doloroso que es…

Y cuanto más lo pienso, más me choca, ¿Qué es más doloroso? ¿Una espada? ¿Las palabras? ¿Cuál es la peor forma de sufrir? ¿Física o… psíquica?

El mundo sigue



Incluso si todo sale mal podríamos levantarnos, porque todos somos conscientes de la realidad, aunque nosotros estemos estallando por dentro, ninguno de nosotros puede parar la realidad por eso. Va a seguir, avanzando, mientras las primeras flores de primavera brotan, mientras tus lagrimas escapan de tus ojos, huyen con rapidez, todo seguirá su curso, el mundo no parará, por nada del sistema, seguirá avanzando, cuanto más avance mejor, más tiempo pasará, más pronto cicatrizará y nos levantaremos a comérnoslo como locos y puede que nos caigamos de nuevo, pero hay que ser consciente, el mundo sigue por muy mal estés. 

Huir


Como si fuera aire, evaporarse, huir lejos a un país desconocido, a saber otro idioma, a conocer nueva gente, ser feliz y escapar de los problemas. Por una vez, me gustaría huir y dejar todo atrás, solo por una vez ser cobarde, solo por una vez, empezar de 0.
Tomaba una salida fácil pero quería volar extender sus alas y tomar rumbos nuevos, cosas lindas que conocer y empezar de cero limpia y sin pasado, como borrar lo que paso. Me hubiera gustado tener una goma de borrar y eliminar los detalles que no quise ver más.
Era nuevo para ella, un montón de lugares por explorar, por una vez en su vida impulsividad… Huir, eso es lo único que quería.


Huir. Esa era mi meta.

Suspiros de otoño

Cuando el otoño llega,
Las nubes se encrespan.
Los árboles desnudan su alma
Y yo, me quedo mirandolos con calma.

Cuando caen las hojas
El viento les sopla,
Las hace bailar con lentitud
Siendo está su gran virtud.

El otoño teñía las hojas
Como si despertasen de un sueño,
Un sueño que era efimero,
Todo más tarde terminaría...

Otoño encapotado de finas hojillas
De destellos hermosos,
Que brillan en los desnudos arboles frondosos...

¡Concedeme la tranquilidad!
Mientras las hojas caen con mi mirar...
Los árboles se exponen ante ti,
Mientras caminas junto a mi.

¡Qué bonito es el otoño...!
Con la brisa arrastrando las hojas
La escena es tan hermosa...