domingo, 28 de septiembre de 2014

Atados.

Shinigami: 
Se consideran dioses que envian a los seres humanos hacia la muerte o inducen ganas de morir a sus victimas. 

-------

Hasta que llegue mi muerte, tú estarás atada a mí, entrelazada por un hilo rojo que nos enlazó desde hace demasiado tiempo.

¿Es normal? Nada de lo que pasa a mí alrededor lo parece, últimamente he empezado a ver una especie de cadena “esposa” en mi muñeca. Parece que tiene una longitud enorme, aunque me estoy planteando a donde o a quien me llevará esa cadena, aun no lo he investigado. Al parecer, nadie ve la cadena que yo veo, ni siquiera siento su peso, es extraño. No entiendo lo que está pasando. No entiendo cómo puedo sentir tanto amor a través de unas cadenas…
Mis ojos se enfocan en el pizarrón de clase.
No soy persona, quiero decir, desde hace tiempo no puedo parar de mirar las cadenas, he imaginado mil historias y mil opciones que puedan aparecer tras estes misterios pero, cada vez que reúno mis fuerzas para ir a investigar que hay, me acobardo. Me hecho hacia atrás. Soy incapaz de moverme. Ojala pudiera ser más fuerte… Pero… el miedo es el sentimiento que siempre va a atormentarme.
-Señorita Márquez, está totalmente pálida, ¿por qué no va a la enfermería?
Mis piernas reaccionan y sin fuerza asiento, me levanto de mi silla y camino sin decir ni una palabra, me siento mal. Me duele el corazón. Se me ha apretujado al pensar en que la persona que está atada a mí no vendrá nunca a buscarme.
¿Me he enamorado de alguien a quien no conozco?
Mi corazón se acelera y mi cara se calienta, mis mejillas parecen dos tomates, seguro, ¿cómo demonios ha pasado esto? Enamorarme de una persona que ni siquiera sé cómo es, debe de ser realmente estúpido, mis cadenas empiezan a tirar, siento una presión en mi muñeca, mi cuerpo se estremece.
Levanto mis ojos y lo veo. Él. Es él. La persona que lleva mi destino en sus manos, la persona que está enlazada conmigo, un chico de unos cabellos negros, más negros que la noche, como azabache, como carbón.
-¿Eres tú de verdad?
-Soy quien ha venido a llevarse tu vida, soy la persona que te ha amado sin conocerte- su voz es muy hermosa, su voz es increíble. –Soy un shinigami.
Mi cuerpo se tensa. Pero realmente quiero ir con él. Mis piernas avanzan por si solas, su presencia es increíble. Me mira desconcertado, pero, cuando mis brazos rodean su cuerpo, siento un calor que llenaba el vacio que por mucho tiempo había estado guardando.
-Llevame contigo.

Por finas cadenas hemos estado atados, sin darme cuenta, no pude parar de depender de las cadenas que habían aparecido, sintiendo miedo, desesperación, ganas de encontrar a la persona que tenía la otra parte de mi cadena. Desesperada por pertenecerle. Hasta he dado mi vida por él.
Nunca he amado tanto a alguien, nunca he querido estar de esta forma con nadie.
Quizás es porque es un Shinigami, quizás es porque estas cadenas me han transmitido tanto amor estando lejos y me han protegido de todo dolor.
No importa si muero. Yo morí feliz. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario