Shinigami:
Se consideran dioses que envian a los seres humanos hacia la muerte o inducen ganas de morir a sus victimas.
-------
Hasta que llegue mi muerte, tú estarás
atada a mí, entrelazada por un hilo rojo que nos enlazó desde hace demasiado
tiempo.
¿Es normal?
Nada de lo que pasa a mí alrededor lo parece, últimamente he empezado a ver una
especie de cadena “esposa” en mi muñeca. Parece que tiene una longitud enorme,
aunque me estoy planteando a donde o a quien me llevará esa cadena, aun no lo
he investigado. Al parecer, nadie ve la cadena que yo veo, ni siquiera siento
su peso, es extraño. No entiendo lo que está pasando. No entiendo cómo puedo
sentir tanto amor a través de unas cadenas…
Mis ojos se
enfocan en el pizarrón de clase.
No soy
persona, quiero decir, desde hace tiempo no puedo parar de mirar las cadenas,
he imaginado mil historias y mil opciones que puedan aparecer tras estes
misterios pero, cada vez que reúno mis fuerzas para ir a investigar que hay, me
acobardo. Me hecho hacia atrás. Soy incapaz de moverme. Ojala pudiera ser más
fuerte… Pero… el miedo es el sentimiento que siempre va a atormentarme.
-Señorita
Márquez, está totalmente pálida, ¿por qué no va a la enfermería?
Mis piernas
reaccionan y sin fuerza asiento, me levanto de mi silla y camino sin decir ni
una palabra, me siento mal. Me duele el corazón. Se me ha apretujado al pensar
en que la persona que está atada a mí no vendrá nunca a buscarme.
¿Me he
enamorado de alguien a quien no conozco?
Mi corazón se
acelera y mi cara se calienta, mis mejillas parecen dos tomates, seguro, ¿cómo demonios
ha pasado esto? Enamorarme de una persona que ni siquiera sé cómo es, debe de
ser realmente estúpido, mis cadenas empiezan a tirar, siento una presión en mi
muñeca, mi cuerpo se estremece.
Levanto mis
ojos y lo veo. Él. Es él. La persona que lleva mi destino en sus manos, la
persona que está enlazada conmigo, un chico de unos cabellos negros, más negros
que la noche, como azabache, como carbón.
-¿Eres tú de
verdad?
-Soy quien ha
venido a llevarse tu vida, soy la persona que te ha amado sin conocerte- su voz
es muy hermosa, su voz es increíble. –Soy un shinigami.
Mi cuerpo se
tensa. Pero realmente quiero ir con él. Mis piernas avanzan por si solas, su
presencia es increíble. Me mira desconcertado, pero, cuando mis brazos rodean
su cuerpo, siento un calor que llenaba el vacio que por mucho tiempo había
estado guardando.
-Llevame
contigo.
Por finas cadenas hemos estado atados,
sin darme cuenta, no pude parar de depender de las cadenas que habían
aparecido, sintiendo miedo, desesperación, ganas de encontrar a la persona que
tenía la otra parte de mi cadena. Desesperada por pertenecerle. Hasta he dado
mi vida por él.
Nunca he amado tanto a alguien, nunca
he querido estar de esta forma con nadie.
Quizás es porque es un Shinigami, quizás
es porque estas cadenas me han transmitido tanto amor estando lejos y me han
protegido de todo dolor.
No importa si muero. Yo morí feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario