Libro "Los Oscuros",
Pequeño párrafo de la expresión de la avaricia humana.
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No sé de quién tengo que fiarme, si de mi propia sombra no
puedo hacerlo.
Traicionada por la espalda, dolida y molida entre sus
palabras. ¿En quién puedo apoyarme si todos tratan de matarme?
No
existe un mundo lleno de palabras sinceras, porque en cada verdad hay un poco
de mentira y en cada mentira no hay ni un tercio de verdad, que tus amigos te
engañan, que de nadie puedes fiarte, pues tu familia te quiere y te miente, con
miniaturas, con cualquier cosa que sea insignificante, pero para ti, es
realmente importante.
Aun
así.
Me
mienten.
¿De quién fiarme cuando todos tratan de engañarme?
Siempre
que abro mis ojos desconfiados, ellos me devuelven lo peor, pienso que puede
haber alguien que sea capaz de completar mi inseguridad y que me dirá todas las
verdades, más, son los primeros que me traicionan. Abren sus manos y sueltan toda
la confianza que deposite en sus finas y contaminadas manos.
No te fíes.
Ellos
contigo quieren acabar. Pisotearan tu confianza, sabotearan tus esperanzas,
terminaran con las ganas que tienes de vivir. Y te utilizaran. Exprimirán cada
gota de ti, porque ellos me crearon en sus más horribles deseos de conquistar y
seguir teniendo el poder. Aquí, en el final del tiempo.
Manipularon
mis conocimientos y me hicieron alterar todo lo que yo conocía como correcto. Encerrada
en un cuarto, aprendiendo a engañar, siendo engañada, consiguiendo que solo
sepa una cosa, matar. El silencio de la habitación, volviéndose como pinchazos,
enloqueciendo por momentos, a solas con las mentiras.
Contaminar
la inocencia, despertar en el horrible y asqueroso mundo que te golpea las
narices cada vez que tratas de ser positiva, que el mundo es hostil,
desesperanza embargando las ciudades, las casas llenándose de locura.
Porque aquí no existe nada que no deba existir.
Y
si no lo cree yo, ellos lo crearán, armas nucleares para destruirse los unos a
los otros, que se amenazan con miradas y por detrás planean como rematarlos.
Porque jamás te fíes del humano, que entre ellos se sonríen y a las espaldas te
apuñalan. Una vez que te cogen, no sueltan la estaca, quieren hacerse
desaparecer pues la avaricia los llena.
Todo
para sus bolsillos.
¿Qué importa qué se esté muriendo otro?
Mejor sigue guardando, que ayudar a los desfavorecidos está
de moda.
Aquí,
mientras millones de personas mueren de hambre, sigo observando, preparada para
la acción, creada simplemente para el hurto, el asesinato, la diversión.
¿Quieres acabar con los demás? ¿Quedarte en la cúspide piramidal? Aquí, si me
llamas, se rematará, y tranquilo, cariño. Por ti, las manos me mancharé,
ensuciaré, contaminaré y destruiré, solo para que haya más problemas.
Vosotros
me creasteis.
Y aquí, no existe nada que no tenga que existir.
Mientras
todos se matan y se hieren, yo observo.
En
silencio. Con mis ojos negros fijos en el firmamento. Destruyéndose unos a
todos, por mí, el arma definitiva, la avaricia o el poder y el afán por conseguir más bienes
para el bolsillo, que todo debe ser vuestro, no de alguien más.
Porque
si te fías de alguien, terminará dándote la espalda, incluso si te llena de
promesas… lo primero que harán… será romperlas. Que jamás pienso fiarme
Así
lo hizo mi creador, así lo hizo mi padre, mi madre. Abandonándome, después de
prometerme el cielo, la luna, el sol. Después de mancharme las manos por ellos…
abandonaron lo que deseaban, porque…
Era
demasiado poder para ellos.
Las
guerras y la destrucción, mi uso en una auténtica devoción, las ganas de
conquistar, arrasaron con todo sin más.
Vuestra
avaricia, vuestras ansias…
Os
llevó a la tumba, dejándome a mí.
Sola y totalmente engañada.
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