miércoles, 9 de septiembre de 2015

Arma definitiva

Libro "Los Oscuros", 
Pequeño párrafo de la expresión de la avaricia humana.

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No sé de quién tengo que fiarme, si de mi propia sombra no puedo hacerlo.

Traicionada por la espalda, dolida y molida entre sus palabras. ¿En quién puedo apoyarme si todos tratan de matarme?

No existe un mundo lleno de palabras sinceras, porque en cada verdad hay un poco de mentira y en cada mentira no hay ni un tercio de verdad, que tus amigos te engañan, que de nadie puedes fiarte, pues tu familia te quiere y te miente, con miniaturas, con cualquier cosa que sea insignificante, pero para ti, es realmente importante.

Aun así.

Me mienten.

¿De quién fiarme cuando todos tratan de engañarme?

Siempre que abro mis ojos desconfiados, ellos me devuelven lo peor, pienso que puede haber alguien que sea capaz de completar mi inseguridad y que me dirá todas las verdades, más, son los primeros que me traicionan. Abren sus manos y sueltan toda la confianza que deposite en sus finas y contaminadas manos.  

No te fíes.

Ellos contigo quieren acabar. Pisotearan tu confianza, sabotearan tus esperanzas, terminaran con las ganas que tienes de vivir. Y te utilizaran. Exprimirán cada gota de ti, porque ellos me crearon en sus más horribles deseos de conquistar y seguir teniendo el poder. Aquí, en el final del tiempo.
Manipularon mis conocimientos y me hicieron alterar todo lo que yo conocía como correcto. Encerrada en un cuarto, aprendiendo a engañar, siendo engañada, consiguiendo que solo sepa una cosa, matar. El silencio de la habitación, volviéndose como pinchazos, enloqueciendo por momentos, a solas con las mentiras.

Contaminar la inocencia, despertar en el horrible y asqueroso mundo que te golpea las narices cada vez que tratas de ser positiva, que el mundo es hostil, desesperanza embargando las ciudades, las casas llenándose de locura.

Porque aquí no existe nada que no deba existir.

Y si no lo cree yo, ellos lo crearán, armas nucleares para destruirse los unos a los otros, que se amenazan con miradas y por detrás planean como rematarlos. Porque jamás te fíes del humano, que entre ellos se sonríen y a las espaldas te apuñalan. Una vez que te cogen, no sueltan la estaca, quieren hacerse desaparecer pues la avaricia los llena.

Todo para sus bolsillos.

¿Qué importa qué se esté muriendo otro?
Mejor sigue guardando, que ayudar a los desfavorecidos está de moda.

Aquí, mientras millones de personas mueren de hambre, sigo observando, preparada para la acción, creada simplemente para el hurto, el asesinato, la diversión. ¿Quieres acabar con los demás? ¿Quedarte en la cúspide piramidal? Aquí, si me llamas, se rematará, y tranquilo, cariño. Por ti, las manos me mancharé, ensuciaré, contaminaré y destruiré, solo para que haya más problemas.
Vosotros me creasteis.
Y aquí, no existe nada que no tenga que existir.

Mientras todos se matan y se hieren, yo observo.

En silencio. Con mis ojos negros fijos en el firmamento. Destruyéndose unos a todos, por mí, el arma definitiva, la avaricia  o el poder y el afán por conseguir más bienes para el bolsillo, que todo debe ser vuestro, no de alguien más.

Porque si te fías de alguien, terminará dándote la espalda, incluso si te llena de promesas… lo primero que harán… será romperlas. Que jamás pienso fiarme

Así lo hizo mi creador, así lo hizo mi padre, mi madre. Abandonándome, después de prometerme el cielo, la luna, el sol. Después de mancharme las manos por ellos… abandonaron lo que deseaban, porque…
Era demasiado poder para ellos.

Las guerras y la destrucción, mi uso en una auténtica devoción, las ganas de conquistar, arrasaron con todo sin más.

Vuestra avaricia, vuestras ansias…
Os llevó a la tumba, dejándome a mí.

 Sola y totalmente engañada. 

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