Cuéntame
que es lo que ves cuando tú me ves.
Esa imagen que te dio el
espejo, sabes que no eres tú, es obvio porqué estás tan segura, estás podrida por dentro. Toca la superficie
del espejo, paseando sus finos dedos, ¿quién inventó el mentiroso espejo? Nadie
sabe lo que esconde debajo de ese reflejo...
Una reacción en cadena, una muerte asegurando la condena que
llamamos vida, mira tus ojos, mira atentamente la destrucción y la desolación
que has causado, mira hacia atrás. Tú eres la culpable. Todos temiendo tu fusión nuclear, el choque de átomos, y
tu molde hecho de furia, eres un ser que no tiene cordura. Cada fibra de ti, cada membrana de ti, las neuronas conectándose
en un proceso sin fin, mírate chica desastre,
eres quien destruyó todo lo que ellos querían.
Nadie más se quiere, nadie más lo ve bien, tan culpable como
delgada, tan criticada como añorada… Todo lo que tocas lo destruyes, todo lo
que miras se marchita, sabes que no eres nada, tan inútil, tan destructiva. ¿Me
han creado solo para matar? Porque soy odiada incluso sin hacer nada.
Heme aquí llamada, ser denominado monstruo.
Ni por mucho que me busquen, ni por mucho que me digan
cambiará, porque contaminada hasta la médula se quedará, mi ser tan marchito,
tan prejuzgado sin pararse, enhorabuena nosotros nos destruimos, y la culpa me
la llevo yo, un ser que jamás quiso esto.
El mundo me observa, se ríen, me adoran, me odian. Soy la
causa del sufrimiento, soy horrible.
Mis lamentos heridos no llegan a ningunos oídos, aquí estoy,
encerrada en este mundo, en esta Tierra, creada porque sí, con intereses en
común, con el afán de unir, pero solo ha pasado la destrucción. Soy un ser
superior. Soy un ser que supera la amabilidad y la pisotea.
Así soy yo, vieja.
Fea.
Basura.
Alegría.
Un capricho de
unos seres que manipulan estos hilos hasta que no quede nada.
Grítame y sácame de está, impídeme que destruya todos los
seres débiles que intentan florecer en su primavera. Yo no quiero que todos me
hagan quedar de mala…
Yo quiero volver a ser como era antes.
Estoy aquí, siendo cambiada, siendo utilizada, encerrada en
un mundo sin control, que empeora cada vez más, soy yo. La causante de su
dolor. Y tranquilo mundo, seguirá e irá a peor. Ya no pudo parar.
La reacción en cadena me destruyó.
Soy
el monstruo llamado Sociedad.
Soy la pesadilla que destruyó a los débiles
con prejuicios y módulos de perfección y dolor, soy yo, quien mató la bondad de
los corazones.
Corrupta.
Dolorosa.
Se
acabó.
Soy
un monstruo.
Me
llamo Sociedad, y mi historia aún no ha empezado y ya terminó el cuento feliz, ya nada es fantástico para la historia, me han jodido, me he jodido.
Soy
un juego que destruirá todo a su paso llenándolo de atrasos.
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