domingo, 5 de julio de 2015
Refugiándome del exterior
sábado, 4 de julio de 2015
Monstruo
viernes, 3 de julio de 2015
Adiós a la mujer perfecta.
Ahí, donde todo acabó
Vagaba sin rumbo,
Entre las sombras se perdía,
Caminaba con su alma vacía,
Y el tiempo, a su paso, se detenía.
Vagaba sin esperanza,
Con dolor.
Sin un motivo, mucho menos una razón.
Vagaba triste, sin fuerza, en su alma.
Con sus bonitas facciones congelaba,
Con su triste figura, lentamente caminaba,
Entre las más oscuras sombras,
Entre las más frondosas formas.
Ahí, donde el tiempo se para,
Donde su mirada desaparece.
Donde su corazón y su alma se mecen...
Llenas de dolor, con mucha ansiedad, para ella acaba.
Ahí, siguiendo ese camino,
Poco a poco vagando.
Tristemente con dolor maldecido.
Todo a su paso se iba apagando.
Parece no tener fin,
El camino que la llevo ahí,
Perdida casi sin fuerzas,
Sin ganas de vivir.
En ese lugar,
donde los colores no existen.
Donde las flores no marchiten.
En este lugar, que no tiene final.
Y con las sombras devorando su forma,
Su cuerpo que la llevo a lo tumba.
Ahí donde la oscuridad toca la luna.
Las fuerzas mudaron a sombras.
Sombras que absorven el dolor,
La desorientación.
Sus ganas de seguir.
Porque eso... ya no tiene fin.
Ahí, donde se perdió.
Su alma quedó,
Atrapada en la espiral de perdición.
Con dolor y sin más dilación.
Su fin llegó.
¿Mi historia se terminó?
Tal como cuando se demuestra un asesinato el hombre o mujer en cuestión son sancionados, el nombre de asesinos les queda sellado, nadie cambiará eso. Lo que conlleva que, al ser yo quien soy, mi vida siempre será dictada por mí.
¡Y jamás me callaré!
Aunque mi historia se parece haber acabado...
.....
Aclaración: Las partes en rojo, son traducción de una canción.
sábado, 13 de junio de 2015
Dolor.
Es en estos momentos cuando mi alma llora y grita por dentro. Cuando todo parece acabarse y sientes como algo quiebra en tu interior. Cuando te rompes y gritas que no puedes más, que no necesitas más dolor y más sufrimiento.
Ahora mismo solo sientes vacío, una desolación que atraviesa tu cuerpo con gran dolor, pensando que, quizás todo debería ser como antes y acabar con ello, romper aquella cosa que se formó en tu corazón. Un caos que no se va y quieres expulsar. Pero se va, se esfuma como el aire entre tus dedos. Como una brisa de primavera que te hunde y te lleva al fondo de todo.
Y no quieres salir. Solo llorar. Llorar. Llorar y llorar. Es doloroso el perder a alguien en el que siempre confiabas, y saber que jamás vas a recuperarlo, pero cosas así te hacen ver lo que hay a tu alrededor.
Y está. Finito. Sigues llorando. Nadie puede parar la espiral de llantos que está ocurriendo en tu interior. Porque todo tiene final. Unos llegan más pronto de lo que deberían y de la forma más estúpida posible. Y lo que nos separó, lo rompió.
sábado, 6 de junio de 2015
Confesiones Nocturnas.
¿Por qué me siento siempre la peor de todas?
He defendido lo que he creído, no ha servido de nada. Siempre salgo yo mal parada, estoy harta. Harta de ser yo la mala, siempre acabo llorando y los demás riendo. Siempre acabo sufriendo los demás divirtiéndose. Siempre me equivoco y soy yo la que se arrastra para remediar lo que ambos deberíamos solucionar. Pido perdón, aún sin tener motivo para hacerlo, reconozco mis errores, pero no tengo derecho a equivocarme. Las lágrimas saliendo de mis ojos, sintiendo mi despecho, mi mundo derrumbándose.
Maldigo la sensibilidad que tengo, porque siempre soy yo la que de mis palabras me detengo, acabo siendo yo quien tienta a la suerte, quien negocia y trata de ser fuerte. Estoy aquí, desahogando mis ganas de llorar. Intentando tratar este dolor que me acaba de inundar, sintiéndome la peor, abandonando mi suerte, por un error de comprensión.
Y lloro. Y vuelvo a llorar.
Siempre soy yo la injusta, la tonta, la que se arrastra, la que no despega. Soy yo quien llora, quien siente su mundo caer, la que se siente excluida y la que paga las cosas de los demás. Y por encima, yo, trato de arreglarlo y me lo cierran por banda. Siento muchas veces que no hai forma de continuar.
El primer enfado. El primer grito. No quiero más. Quiero irme de aquí, no regresar jamás.
Dicen que al final, las joyas acaban reluciendo, que a las rocas siempre alguien le encuentra lo bello. Yo he perdido todo el brillo, todo lo que me da importancia, lo que me caracteriza. Solo soy una piedra común, una piedra que jamás tendrá importancia. No soy la bella piedra, que inundó el mundo de los demás.
Estoy llorando. Estoy sufriendo, sola en silencio. Sin nadie que comprenda mis sentimientos.
Por lo tanto, solo lloro. Y lloro. Y mis ojos se quedan sin agua que soltar.
Y sigo aquí, sola, la música lenta y triste inundándome, sola. Pensando en como puedo arreglarlo. ¿Cómo puedo lograrlo?
No sé que hacer, apenas se que decir.
¿A quién le importa lo que me suceda? ¿A quién en este planeta? ¿Debería callar mis palabras? ¿Cerrar la boca y esfumarse mi brillo?
Sigo aquí, con mil lágrimas. Sin respuesta. Lamentando todo lo que me sucede. Lamentando absolutamente lo que embarga mi corazón.
La cosa que destrozó mi ilusión.