lunes, 29 de diciembre de 2014

Invierno y Verano

El rayo de luz que lo iluminaba todo; tu nombre y tu voz tenían. Siendo tu como eres, ¿brillaran de amor tus ojos?

Eres tan frío y helado como el viento congelado. Eres tan, tan frío, que el mundo parecía quedarse a tu tacto totalmente gélido.

Eres como una flor de cristal, se empañan tus dulces flores, que nacen al lado de ti, absorbiendo tu fina destreza.

Siendo tú el polo, siendo yo el desierto, siendo nosotros separados, siendo nosotros juntos,  cuando vamos por el mundo.

Como ímanes opuestos que se atraen, ímanes diferentes, imánes iguales. Dos esferas que se conectan. Los días pasando, los poderes despertando, nuestras almas conectándose.

Eres como un copo de nieve, tan pálido, tan fugaz, tan frío, eres tan misteriosamente etéreo.

Soy como un verano, como un desierto, tan caluroso de día, tan oscuro, helado y tormentoso de noche. Somos tan iguales, a la vez tan distintos.

Tu eres mi cura, mi enfermedad, mi locura. Cuando estás conmigo, enfermo totalmente, me curo al instante de tenerte.

Un roce de ti, es como un helado invierno, cálido para muchos, helado para otros. ¿Somos opuestos polos? ¿Tan diferentes somos?

Una brisa llega a nosotros, eres como mi todo. Mi frío invierno, que hiela mi cuerpo. Eres el todo que completa mi vacío, eres un copo que cae sobre mis manos rotas.

Eres como el invierno, helado, tan helado, que mi desierto se enfría por las noches por el roce de nuestros cuerpos. Estás tan hipnotizado por mis encantos, que el choque de calor y frío frena, estoy atrapada entre tu fría piel y tu existencia etérea.

Eres como el invierno, frío, muy frío, lejano a mí, que soy como el verano, siendo tú tan helado, ¿cómo nos enamoramos?

Somos diferentes. Tu eres un invierno helado, lleno de frío y nieve. Yo soy el verano, llenó de sol, lleno de calor, un abrasador color.

Somos tan iguales. Tan inestables. Somos tú y yo, enamorados, conectados.

Eres como mi invierno, mi poder de deseo. Una época para quedarme atrapada entre las cobijas de casa, eres mi invierno indeseable, creando ventiscas en mi corazón.

Soy tu verano, el paraíso al que acudir cuando la vida ya está lo suficientemente fría. Soy tu verano, la persona que te hace recuperar el color.

Soy tu verano, tu escondite secreto. Ese que calentará tu cuerpo cuando todo se hiele.

Soy tu verano. Un ser imperfecto, lleno de fuego en su interior. Soy el verano que derretirá tu nieve. Soy yo. La única que jamás te abandonará.

Tú eres como un témpano de hielo, yo soy el fuego. Tan distintos y tan atraídos. Tú y yo siempre estaremos unidos.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Lluvia

Caes como nada,
Como si fueras una cascada,
Acabas siendo agua,
Termina  en mi cara.

Cae desde el cielo,
A veces con destellos,
Nubes negras
Que mojan mi cabeza.

Era lluvia,
La que empapa mis días.
Lluvia hermosa,
Que no parece la gran cosa.

Es muy hermosa,
Como agua cristalina
Pareciendo hasta fina.
¡Es tan bonita!

Lluvia que me acaba mojando,
Mi cara y mi cuerpo
La lluvia empapando
Mi mirada y mi alma.
Acabas temblando sin paraguas.

Bailando bajo a ella,
Como soñándola,
Como pensándola,
Como fina estela.

Y la lluvia es hermosa,
Quizás lo siguiente a preciosa.
Me enamora
Y lo juro, no es poca cosa.

Y me parece tan buena.
No es simple.
Es perfecta.
Me hace sentir pura.

Y aquí voy andando,
Por la calle me voy mojando.
Me gusta tanto la lluvia.
¡Que llueva en mis días!

¡Y la lluvia empapada!
Me baña el alma.
Purifica mi vida.

Y también, me da alegría.

Am I still not good enough?

Tenía ganas de llorar, realmente sentía que era lo único  que sentía correcto. Desahogar mi llanto en aquel dolor que se precipitaba, como una tormenta mientras la oscuridad cernía el cielo.

“¿Sigo sin ser lo suficientemente buena?”

“¿Sigo sin valer la pena?”

Supongo que por mucho que lo preguntase nadie me contestaría, nadie se apiadaría de mí, porque sencillamente hay cosas peores, dolores que realmente merecen ser atendidos.


¿Y qué más doy yo? Ni que fuera algo importante. De hecho, ¿a quién le estoy hablando? Tampoco sé porque estoy preguntando, y menos si valgo la pena o no, cuando estoy segura de que no valgo la pena.

Narración en Galego.

Se quixera que morrerás, faríao lentamente para que sentiras a forte dor. Se quixerá matarte, sufriras con tanta dor; o triplo do que ti me fixeches sentir. Eiche de ensinar o que é facer dano, esmagar as ganas de vivir coas palabras, cortes e golpes.

Faríao tan lento que o sentirías cada vez máis preto da norte. Non sabes as gañas que tiña eu de matarte. De facerche sentir o que ti me fixeches sentir, de torturarte, ata que xa nin sintas. Machacareite, odiareite tanto, que, darei a miña cordura para ver como morres sen poder.

Acabariaseche ese sonriso de nena tonta, descerebrada e oca. Calquera día podería pasar, pois nunca madurarás. Esas voces que perduraron na miña mente, siguente a todas partes, máis victimas ca ti me coñecerán, a por máis coma ti irán.

Tanto odio acumulei estos anos, tantos traumas me fixeches pasar, pisando un, outro e outro psicólogo, sen forma nen retorno. Estúpidos imbéciles, seres que non comprendedes, matariavos sen pensar, sen sequera dudar.

Rencorosa.

Como os odio.

Moríos.


Ojala fueseis destruidos, así como mis venas lloran sangre que se derrama por mis muñecas. Ojala vuestros pulmones se atasquen, que la tierra se abra, que borre vuestras sonrisas y elimine vuestra asquerosa felicidad, que destruyan vuestra vida, así como vosotros destruisteis la mía.


Moríos.


Eso es lo que ansió, yo ansió vuestra perdida, nunca desee cosas como estas, pero ahora las deseo. Ojala sufrierais lo que yo sufrí. Que sea tan lento y que cada parte que os toque sea tortuosa, hasta la medula, que gritéis de agonía. Que os duela todo, hasta la médula.


¡Sufrid!

¡Sufre!


Uno a uno, quiero veros morir. Que vuestro sufrimiento sea lo que me alimente, ahora sufrid, sufrid, llorad sin parar. Arrepentidos estaréis, cuando el juego de matar termine.

Vuestro juicio empieza ya, yo soy la que os juzgará, no os ofreceré algo justo, tal como vosotros no lo hicisteis conmigo. ¡Quiero que os maten, que os torturen!


El terrible presagio que os mostrará que se siente al llorar.


Y cuando estéis a punto de morir y me pidáis ayuda para escapar. Sonreiré. Yo soy quien os condeno, gracias a vuestro sacrificio, sobreviviré. Viviré.



Vuestra muerte me salvará.

Me mataron sin piedad

En ese momento mis ojos se derritieron cual agua viscosa que no fue purificada, mis labios se secaron y se agrietaron hasta romperse en mil pedazos, mis cabellos empezaron a caerse, de tal forma que ni siquiera quedo en mi cabeza un solo pelo negro.

Estaba pudriéndome.

Mientras mis rasgos se eliminaban, como polvo en muebles al ser limpiados, sus características y sus atributos desaparecieron, como si alguien estuviese limpiando mi polvo.

Fuera, vete, destruye.


Las nubes se abrieron hasta destruirme, aquellos que se aludieron me mataron sin piedad. Sin importar el por qué, ¿qué más dará? 

Muerte en vida, muerte en sueños, Muerte.

A veces tengo miedo, tanto miedo que, no cojo el sueño.

Pensamos muchas veces que todo puede acabar en cualquier momento, tras doblar la esquina, en un accidente de coche, ardiendo en un incendió, acuchillada por tu novio, bajo una enfermedad, quizás por un terremoto, o ahogada.

Ahogarse, se define como el fenómeno de no poder respirar, que el agua entre en tus pulmones y te sea imposible respirar, además podemos añadir que, eso también está presente en varias expresiones utilizadas como: “me ahogo” cuando alguien te abraza, cuando tienes un fuerte ataque de ansiedad.

¿Cuantas veces he soñado yo que me ahogaba en un mar tormentoso? Muchas, sobre todo cuando siento en mí una desesperación increíble, quiero morirme ahogándome, viendo como todos respiran y saberlo, mientras tu cada vez sientes más opresión. Duele pensar en la muerte, y sin embargo yo lo hago constantemente, pienso en morir, pienso en ahogarme, sueño con mi muerte, una y otra vez. Sueño con un dolor sofocante, que extingue mi corazón.

Cuando yo muera, solo pido una cosa, y esa es que llueva, me encantaría pensar que el mundo está llorando por mí, que mis seres queridos piensen, “las nubes lloran por ella”.

Si muero, será cuando yo me dé cuenta de que he estado viva, porque nadie empieza a vivir hasta que muere. Cuando parezca que ya no aguantaré más, que estoy a punto de morir, las puertas de la muerte se abrirán para mí, mostrándome su hermosa luz e invitándome a venir hacia ellas.

Aunque no es fácil de aceptar que alguien te deje, sea animal o persona, aunque sea fácil que te dejen, no es fácil aceptarlo, asumir que nunca más estará, porque, por extraño que parezca. Mentiría si no pensará en que la liberación es mejor, antes que sufrir, antes que llorar de dolor.

Nadie sabe lo que hay tras las puertas del Edén, ¿qué nos esperará una vez cruzadas?


¿Cómo moriré?

Anorexia (Ana) Bulimia (Mia)

-Es un suplicio- comentó con un deje de desagrado y asco hacia ella.
-Lo sé- su voz era triste, infeliz y sin vida.
-¿No quieres cambiarlo?- pregunto como si fuera un demonio tentándola a la muerte.
-Sí…
-Dilo con ganas-
-¡SÍ!-
-Entonces deja de comer.
-Pero… yo podría enfermarme…
-Da igual, ese es un precio muy bajo.
-Y… ¿funcionará?-
-Claro, mírame a mí-
Estaba tan delgada, tenía todo aquello que añoraba, sus huesos se marcaban hermosos en su cuello, sus piernas estaban separadas, tenía marcas de huesos en las caderas y estaba hermosamente pálida, por no añadir sus finas piernas.
-Si no como… ¿moriré o no?-
-Si comes, como poco, las calorías, debes controlarlas. Contrólalas al detalle.
-Bien…
-Y si no, con dos dedos, vomita. Chica, todo tiene un precio, pero… serás delgada.
-Gracias… ¿Cómo te llamas?-
-Ana-

Le sonrió y ella también y dijo su nombre, pronunciado débilmente, para dirigirse al cuarto de baño a vomitar todo lo que se había comido hace un rato. Ana y Mía, quienes estaban juntas ese día, sonrieron desde el espejo, desapareciendo y dejando un rastro hasta su mente. Nunca más la abandonarían…

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Ojos de sabana

El tiempo que pasé yo en ese cielo,
fue contado por tus labios tibios,
terminando en aquel eterno momento
y consagrado fue como mío.

Nuestros cuerpos se atraen,
como unos opuestos imanes,
observando tus dulces ojos,
tomando aire de todos los modos.

Mi mundo se ha detenido,
en tus labios se ha contenido.
a presión chocaban sin prisas
con tanto amor y tanta alegría.

Quiero darte un pedazo de mi vida,
porque vida sin ti no vale más que nada.
Quiero ofrecerte mis días,
porque sin ti mis días se acaban.

Observando tu sabana,
que en tus ojos es reflejada,
hoy me apetece besarte,
hasta que el aire se acabe.

Cuando te miro,
veo un bosque intenso,
tan hermoso es,
que me estoy perdiendo en él.

Quería llevarme un trozo de ti,
como demostrando la propiedad que tengo
un trocito tan hermoso, como un beso nuestro,
como un hermoso cielo estrellado.

Con el choque frenético de tus labios,
enloquezco por momentos.
Y es que sabes tan bien, que me muero,
Tan cálidos, tan tibios...

Me lanzan hechizos en mis sentidos
y tu no sabes lo que tiemblo.
Quiero que sientas conmigo,
que yo siempre bailaré en tus caricias.

Como final de este dulce compás,
observó tu bondad,
eres el ser más hermoso,
que un día han captado mis ojos.

Lágrimas de cristal

Morirán las lágrimas en mis ojos,
El día en el que tú te acerques
Llorará con cristal mi alma,
El día que tú te alejes.

Lloro, por nosotros, por ti, por todo.
Lloro, por cualquiera, por esa pérdida primavera.
Lloraré el día, que de nuevo, solo a mí me veas.

Tintando esta enorme pared
Te lo demostraré.
Nosotros juntos somos ideales,
Perfectamente iguales.

Y entonces, cuando lloren mis ojos,
Estas lágrimas de cristal empaparan todo.
Entonces cuando tu me ames, dejaré que me abraces.

Lloraré en el momento en el que me ames,
En el que te marches.
En el que me digas lo mucho que me necesitaste.

Tintando mi cara de un azul cristalino.
Pintando mis ojos con un triste pincel divino.
Y el día en que te atrape.
Lloraran mis ojos lágrimas inevitables.

Volveré a demostrarte como mis lágrimas se rompen.
Intentaré enseñarte lo mucho que te extrañaba besar.
Y cuando nadie se espere este melancólico final.
Mis lágrimas seran de fino cristal.

Transparentes y de forma desigual.
Y de nuevo, yo te enseñare lo que deseo, tu mirar.
Y una vez más. Trataré de mejorar.
Por nuestro final.
Por nuestro comenzar.

Porque estas lágrimas que tengo, son de cristal.