Sentiste que había algo, algo que te unía a él. Alguna
fuerza, cósmica, angelical, mágica, como si fuera cosa de la oscuridad,
destino, llamémosle X.
Sentiste que a su lado todo podía cambiar, todo sería
diferente, era exactamente perfecto y eso que yo soy de esas personas que
consideran que la perfección no existe. Era como una adicción, era su adicción
parecida al éxtasis.
Era diferente, era ideal…
Increíblemente, él era diferente.

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