viernes, 1 de agosto de 2014

Confesiones Nocturnas 2.

Creo que lo recuerdo como si hubiese sido ayer...

Como si los rayos del sol me hubiesen chocado de esa forma hoy, como si mis nervios siguiesen tan espontáneos justo ahora, es como si todas mis emociones se hubiesen juntado justo como aquel día. Incluso tengo constancia de lo mucho que me trastocaron tus mensajes y tus sonrisas inesperadas, tus buenos días, nuestros encuentros inesperados planeados por ti… ¿quién en su sano juicio no se daría cuenta de lo que viene a continuación? Por supuesto que yo, yo no me daría cuenta de nada… ¡Qué patético me resulta ahora!

Cuando me cogiste y me abrazaste me sentí extraña, tus manos no sobrepasaban mi trasero y por una vez, sentí un cosquilleo de nervios recorrerme el estómago, cuando me dijiste que querías de mí, mi cuerpo enmudeció, estremeciéndose de dolor, quizás no me esperaba nada eso, pero… cuando te veo bien, pienso que estabas lindo.

Incluso en estos instantes sé que me utilizaste, que solo fui un juguete, que mis sentimientos no importaban demasiado si se trataba de amor, siempre fui la segunda, quizás la otra, pero… yo también te utilice para lo que me convenía, ojala pudiera ser mejor persona y poder confesarte realmente que no era mi intención, que realmente yo no sentía amor, que solo me consumía el deseo de sentirme mejor, mejor conmigo, mejor con todos.

Cuando estaba contigo, mi confianza se elevaba, claro estaba, eras uno de los chicos más llamativos de todo el instituto y que estuvieras conmigo, hacía que mi cuerpo saltase de alegría, solo por el hecho de que, quizás, tan solo quizás, no fuese un cardo malayo.

Ahora, justo ahora, me siento en mi cama entre lágrimas, sintiéndome realmente mala, ¿Cómo puede ser cierto? Quiero decir, ¿cómo demonios me siento así luego de tanto tiempo ignorándote a ti y a tus idioteces? ¿Cómo sigo dándole vueltas al asunto cuando ya ha sido superado? ¿Es por qué mis temores han vuelto? ¿Por qué mis complejos me están atacando de nuevo?

Ojala encontrará un motivo… uno simple, y ojala tuviese fuerza, fuerza para suplicarte perdón, perdón por mi egoísmo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario