No puedo
abrir mi boca y decirlo en voz alta, ni siquiera soy capaz a pronunciar su
nombre a otra persona…
Con el ruido
de mis dedos impactando contra las teclas, aun siento el nudo que me
provocaste, aun cuando llevo tiempo contigo, no me acostumbro a ti.
Mis manos aun
huelen a tu fragancia, incluso siento tu boca posándose en la mía, y siento lo
agradable que es que me pases el brazo por los hombros mientras la corriente
eléctrica me recorre la columna.
Me gustan tus
caricias en el pelo y que me preguntes si estoy bien cuando pienso, adoro tu
cara al hacer esfuerzos, aunque el tiempo avance, aun me siento tímida a ti,
cuando tu barbilla se posa entre mi cuello y mi hombro hace que tu respiración
suene al lado de mi oreja haciéndome sentir mariposas en el estómago, se siente
irreal.
No soy capaz
a verte y me siento incómoda de no saber que decirte, aun que te quiero, ¡que
te quiero! ¡Mierda, te quiero tanto! Pero cuanto más te quiero, más me alejo de
ti, cuanto más deseo abrazarte y acariciar tu cabeza más difícil es, y aun así…
¿a quién le interesa esto? ¿Quién ayudará en esto? ¿Por qué no aclaro el
sentimiento? Sin duda alguna, no tiene sentido. A nadie le importa.

No hay comentarios:
Publicar un comentario