Escribí su
nombre en un papel para no olvidarlo nunca jamás al despertar, apretado en mi
mano lo deje para cuando despierte. Queriendo
recordarle…
Abrió sus ojos
para mirarme, lo sujete con fuerza con su mano enorme, me apoyaba a pesar de
que estaba aquí… entonces le susurre con firmeza.
-
Puede que
mañana no te recuerde…. Pero en mi corazón siempre estarás presente.
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