Planee un montón de cosas diferentes, cosas
sobre nosotros, sobre ti, mi amado novio. Deseaba y planeaba que pudiésemos estar
juntos para siempre, realmente lo deseaba, lo anhelaba, mi preciado deseo. Entonces…
¿cuándo fue qué mis planes se pudrieron? ¿Fue en el momento que nos conocimos? O…
¿quizás fue en el momento en el que moriste en ese coche con otra mujer?
Si tú juraste que me amabas y que nunca
nos separaríamos… ¿por qué estoy tan
sola ahora?
Caminó por
los pasillos del instituto totalmente sola. La gente me saluda, la gente me
habla y sin embargo mi alrededor está cubierto de una fina capa de soledad, una
capa tan fina y suave que nadie es capaz a percibirla, ilusos.
La gente que no sabe, es feliz.
Pero…
¿Qué es la
felicidad exactamente? ¿Un sentimiento agradable y efímero que hace que todos
sonrían? Posiblemente no lo sea, posiblemente la felicidad sea un invento efímero
que crea falsas sensaciones que todos consideran buenas. No sé qué es la
felicidad, si alguna vez lo he sabido se me ha olvidado, ya no recuerdo lo que
es y cómo se siente.
Mi vida se
volvió un caos, tanto como cuando entraste y como cuando saliste. Ya no sé cómo
podía vivir sin ti antes de conocerte y no sé cómo pude vivir contigo cuando
estabas vivo y me besabas con intensidad. Ya no sé porque te extrañó.
Quiero
olvidarte como me olvide de las cosas bonitas que había en mi vida, quiero que
desaparezcan tus caricias aun sobre mi cuerpo, olvidarme de cómo sonaba el
timbre de tu voz al llamarme o pronunciar mi nombre. Quiero olvidar, olvidarte
a ti, a tus sonrisas, a tus golpes en la cara y olvidar todo lo que hacías
antes de verme, luego de verme y cuando me veías.
No quiero recordar.
Se acercan
varias personas, me rodean e inician una conversación, ellos que no saben
pueden sonreír, ellos pueden vivir en su inconsciencia, pueden sentir lo que es
realmente las sensaciones buenas, me quitaste el amor y luego me quitaste la
felicidad, me olvide de todo, excepto de ti.
No quiero
tener presente tus caricias o tus falsas palabras, como me decías que me amabas,
no quiero pensar en ello. No quiero tener que llamarte en público bastardo
asqueroso y decir que jamás sabré si me engañabas o no. Porque la gente no sabe lo que yo sé, lo que yo sentí al encontrarte allí, en ese lamentable estado, la gente que no sabe es feliz, ignorantes.
Nunca olvidaré como te encontré,
deshecho y sangrando al lado de la persona que más amabas.
Esa persona no era yo.
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