lunes, 31 de marzo de 2014

Compensaciones

Rodeo su cintura rápidamente y está solo rodó los ojos.
-Estate quieto, aun no acabo.
-Que poco cariñosa. Me ignoras demasiado.
-Te calmas... te dije que no acabo, ya tendrás mimos cuando acabe.
Hizo una mueca y la soltó, ella siguió escribiendo el fragmento mientras daba breves y lentas caladas a su cigarro, su inspiración movida por sus letras, por el humo que exhalaba del cigarrillo. Exhalo una última calada que se acunaba en la paga, suspiró hondo pues nada más apagar el cigarro la inspiración se fue.
-¡Maldita sea! ¡Se me ha ido!
-Si te sirve de algo... lo que llevas escrito es fantástico, terminalo con lo que me dijiste antes 'cuando todo acabe haré lo que tenga que hacer' bueno la modifique algo, pero no sé. Considéralo.
-Gracias cielo, me gusta mucho.
Escribió la ultima frase y beso los labios de su novio. -Siento haberte ignorado, ahora compensaré todo lo que hice...
-Me encantará...

No sirve de nada

-El otro día ví a tu ex novia...
-¿Y?
-Parece triste, sé que ya ha pasado tiempo desde que cortasteis, pero... ¿de verdad? ¿En serio? Sé que tu aun la quieres, como para no quererla, es una chica genial y te gusta demasiado se te nota. Sobre todo te digo esto porque cuando te la he nombrado tus ojos han adquirido un brillo de felicidad.
-¿Qué dices tío?
-Si yo fuera tú, lucharía por ella. Deja el orgullo de lado. ¿De qué te sirve el orgullo si pierdes todo lo demás?

Tragedias

Me gustan las tragedías...
Me gustan porque dejan ver la realidad de la vida, mostrando el lado infeliz de este patético camino, añadamos también que algunos escritores de ahora pintan las cosas demasiado bien haciendo que salga esa expresión de 'que asco de vida' No somos conscientes de nada en realidad, echamos culpas a algo que no existe, comprobado científicamente, tenemos conflictos raciales o conflictos sexuales contra personas que buscan gente de su mismo sexo, se producen robos, atracos, asesinatos, violaciones, secuestros, muere gente todos los días, se produce mucho machismo, demasiadas cosas de las que nadie se da cuenta, pues este es nuestro entorno, estamos acostumbrados a esto. No hay libertad, dejamos que muevan nuestros hilos y nos refugiamos en los libros, estúpidos.
Las comedias, las felices, las sexuales, las novelas ficticias de romance... todo eso acaba bien, con toques totalmente irrealistas e impensables, describiendo perfecciones que posiblemente tengan una posibilidad de hacerse realidad, esa posibilidad es de uno entre un millón, por eso amo las tragedias, son reales y nos enseñan que los libros también muestran realidades crueles y tristes, nos muestran los sies y los noes de la vida. Enseñan claramente lo que podemos vivir... muestran esa parte oscura que los seres humanos tratamos de eliminar. Pero las tragedias son reales, suceden cada día en el mundo pero no por personajes imaginarios sino por personas reales conocidas o no y en cualquier parte.
Por eso me gustan las tragedias, todo lo que cuentan tiene cierto aire a la realidad...

Duele tanto...

Cuando lo que mueren son tus sentimientos y tu alma, no sientes nada, todo parece volar y tu simplemente ahogarte, todo acaba desapareciendo, se disuelve como agua evaporándose como si de gas se tratase, desapareciendo como un cigarro cuando aspiras, cuantas más caladas des, cuantas más veces trates con la suerte más pronto se disuelve. Estás tirada en el baño, lloriqueando todo el día, utilizando algo que te alivia, los dedos en la garganta ya es demasiado sufrimiento. Sentirte gorda cuando a lo mejor eres más que preciosa, sonreír cuando en tu interior hay un abismo en el que tu alma cae, suspiros ocultos, sueños rotos objetivos que nunca llegan, tristeza que te hunde hasta llegar a lo más hondo de tu abismo, estas llorando estas riendo, todo te da vueltas no sabes lo que sientes, parece como si hubieras olvidado lo que pasa  a tu alrededor, la sangre discurría por tus muñecas como si algo estuviera por acabar.
-¡Olivia!-
Corrió hacía ella, para quitarle el cúter mientras la abrazaba con total tristeza en sus ojos. ¿Por qué hacía algo así? ¿Por qué no se había dado cuenta de lo que le sucedía a su preciada hija?
Sus manos temblaban, dejó caer el cúter al suelo con lentitud, herida, hundida, su vista no enfocaba a nada realmente mientras que su madre lloraba a su lado. Decepcionada consigo misma por no haber podido ayudarla o ver al menos como empezaba a quebrarse por dentro...
-Cariño... yo... siempre estaré aquí para ti, todo pasará... tranquila... tranquila...
Pero no siempre todo pasa.
Y por mucho que su madre la quisiera, ya era tarde, había cerrado todas las puertas al exterior, encerrándose en sí misma y prohibiéndose a si misma hablar de su dolor, hiriéndose y matándose lentamente.
El dolor de una hija y una madre sufriendo ambas por un mismo tema, el dolor de no saber que hacer y la impotencia... la decepción a ti misma... algo inexplicable que va formando nudos que algún día no te dejarán vivir en paz...

domingo, 30 de marzo de 2014

Mister Perfect


¿A caso aun no te has dado cuenta de que la perfección si existe?

Yo me di cuenta hace unos días, cuando pensaba mientras observaba el pasar de las nubes, mientras se acunaban y bailaban una lenta y sensual danza con el aire, moviéndolas por una gran pista de baile que sería el cielo.

No es que la perfección sea algo idealizado, si no que, es algo que nosotros hemos llegado a pensar que no se pueda alcanzar, pero cuando levanto la vista y lo enfoco bien de verdad noto que sí que existe, cada vez que te miro, cada vez que te beso, siento ese hormigueo, cada vez que me hablas, cada vez que me miras siento que no puede haber nada más perfecto. Puede que nadie más lo vea, pero cuando te enamoras, nada más verlo, no eres capaz de apartar tu vista de él. Puede aparentar ser un desastre, puedes ver algo totalmente diferente, enfocar cosas extrañas y ver las cosas que esa persona tiene que ofrecerte, su sonrisa, sus ojos, sus caricias, todo lo que puede darte, hasta su compañía. Puede que la perfecta no sea yo, que sea él, pero a pesar de todos sus miles de defectos, he logrado ver en él una perfección que no he podido ver en nadie.


Por eso te quiero tanto, eres mi Mister Perfect, ese que se cree el mejor entre bromas, ese que me sonríe, ese que me busca por las noches, ese que se despide con mil y un besos, ese que ocupa mi corazón. Ese es mi Mister Perfect, la perfección que nadie ha sabido ver.

jueves, 20 de marzo de 2014

¿Te haces una idea?

¿A caso sabes lo que es?
No lo creo. Y si lo sabes, seguro que sabes entender esto perfectamente.
No te quieres a ti misma, ¿cómo lo vas a hacer? Es impensable, te encuentras hasta el más mínimo defecto, sin poder encontrar ni esa cualidad que tienes y que todos dicen ver, dandote lastima, odiando tu reflejo cuanto más lo miras, no notar cambios cuando adelgazas, esa sensación de verte y sentir que no eres lo más buena que podrías ser y que molestas cada momento más, ya sabes, no gustarte nada. Acabar siendo todo lo que siempre odiaste, pensando que no das la talla en nada, que simplemente eres un error, eso de que cuando esa persona que quieres está contigo te machacas porque no eres lo suficiente para él, no eres nada. Verte como mierda, llorar todos los días y sin embargo sentirte aun más estúpida, porque así eres. Te revientas tu solita la cabeza y si a ti misma te das asco ¿cómo a los demás no se lo das? ¿Es qué acaso no se cansan de mentirte? Cuanto más buena te pintan peor te ves, no hay nada que puedas hacer.
Solo son rachas malas, al menos eso es lo que dicen, pero tu eres consciente de que una racha no dura meses o años, sabes que no pasará.
Ya ni tienes autoestima, caminas por ahí, tratando de aparentar segura de ti misma, cuando obviamente no lo estás, sonríes falsamente, todos se lo creen, reunes tus fuerzas que ni siquiera tienes, sigues como si nada. Cuando tu misma sabes que caerás. O que ya has caído demasiado fondo, las cosas no cambian así de fácil. Todo está oscuro, ya no ves color. Apagado y marchito así es tu camino. Y aun te queda mucho, demasiado...
No es como pensaste, no es lo que imaginaste, solo eres una ilusa. Pena... es lo que sientes que das.
¿Te haces una idea? Lo dudo. Pero aun así, tienes suerte, suerte de no sentirte más mierda que persona. Mucha suerte.

domingo, 16 de marzo de 2014

Distancia

¿A caso importa la maldita distancia cuando quieres a alguien? No. No lo hace. Si de verdad, de verdad, le quieres no te importan los kilómetros porque te esforzarías día trás día por mantenerlo que tienes con esa persona vivo. ¿Qué es difícil? Lo sé, coño, claro que lo sé. Es jodidamente complicado sentir que estáis lejos y no poder abrazarla o cualquier mierda que quieras hacer. ¿Y qué? Hay que aplicarse el cuento y pelear por mantenerlo, cuando tienes un hilo atado a otra persona, lo tienes para siempre, se enreda o se hace más delgado, pero seguirá ahí, marcado en tu piel o recuerdos, nunca lo olvidarás. Por eso; es mejor mantenerlo fuerte y grueso, mantenerlo a flote siempre, recordar lo que es para ti la persona que mantiene preso el otro extremo de tu hilo. Y ahí, justo ahí es cuando te das cuenta de que esa persona te importa más que nadie en el mundo, lo sabes perfectamente y es tiempo de hacer que todo siga su curso, porque esa persona está a tu lado, con su hilo y a través del móvil y solo en tu mano está conservarlo.
¿Lo harás? Yo tengo claro que no voy a romper o empequeñecer mi hilo, porque me importas más que nadie.

Contradicciones

Podría haber guardado una de esas conversaciones como si fuera oro, pero era pasado y había decidido borrarlo, eliminarlo de su mente y del espacio de su móvil.
Había pasado tiempo, tiempo desde que había dejado de amarlo, lo odiaba, y no quería nada, estaba encantada con todo lo que la rodeaba, el trabajo la distraía de todo y de él, últimamente ya no sabía que iba ha hacer con su vida... estaba sumida en su caos, pero alegre, contradiciendo el orden natural de las cosas, simplemente levanto su cabeza y siguió adelante, ¿quién necesita hombres cuando hay cosas mucho más importantes?

jueves, 13 de marzo de 2014

Se valiente.

Se aferro al borde de la farola tratando de tranquilizarse, no podía ni quería mirarla a los ojos, estaba nerviosa muy nerviosa, lo tenía enfrente. Y le estaba sonriendo, sus nervios a flor de piel sobresaltaban como chispas y su respiración estaba agitada, estaba exhaltada, como si chispas se despejaran de su cuerpo. Apretujó los puños y resoplo.
-¡Hola!
Su vitalidad le molestaba, era como un estúpido presentimiento que le decía que todo saldría mal.
-Hola
No tenía la suficiente valentia como para decir algo así, suspiró hondo y planto sh mirada de frente.
-Es díficil de explicar. Quiero decir, yo ya sé lo que hay, pero me han obligado a venir a zanjar el tema que lleva mucho tiempo abierto. Los que me conocen saben que me pongo muy nerviosa y pienso demasiado, nunca he tenido un beso exporádico por la noche ya que o tenía novio o rechazaba a todos por borrachos o porque estaba con mis amigas, tu me dijiste aquel día que te acordarías de mí y que lo hablaríamos, o al menos yo lo recuerdo así. Puedo parecerte tonta por estar aquí diciendote esto, yo también me lo parezco, porque por alguna razón es un lío de noche a lo loco y ala, pero en nuestro caso íbamos a acabar coincidiendo o por aquí o por donde vives, por eso estoy aquí. Yo... uf... me gustaría mucho repetir lo de lunes, y si no es posible por alguno de los motivos que tu creas, que no hace falta que me expliques, no pasa nada, me caes bien y no se va a estropear nada, quizás te sientas incómodo y te daré espacio lo que tu quieras así que no te preocupes por eso. Soy muy directa y vergonzosa al mismo tiempo, estaba casi devorandome la mano pensando un discurso para darte, ya sabes, lo que iba a soltarte. Lo estoy improvisando, porque mis opciones son demasiado "anti-yo", pensaba en hacerte una coña de que era lesbiana desde que me besaste porque quería bajarte el ego, luego iba a decirte que era coña y me reiría, aunque desheche esta opción. Quede pensando en decirte algo como... 'oye, ¿repetimos lo del lunes?' Pero no es propio de mi hacer las cosas sin decir un royo largo antes sobre como van las cosas o sobre mí, puedes considerarme tonta o loca por querer un lío, y eso, siendo tan... yo, y no tan tus fans que te acosan, por asi decirlo, no me va a afectar que me digas que no, bueno me golpearás el ego es la primera vez que le digo algo así a un tío, normalmente yo espero a que ellos se acerquen, pero tu no te acercabas a hablar como me dijiste. Y si, ¡llevo desde martes despues de vernos pensando en esto! Me como la cabeza. Y... eso, que me gustaría saber que opinas tu. No te preocupes por mi. Quiero sinceridad y ojala que no pienses que soy estúpida. Ya llega con que lo piense yo... y... y... eso, que gracias por escucharme. Y si contestas a mi pregunta más pronto me iré o más pronto respiraré de nuevo y podrás irte a comer... ya sabes. A engordar.

Y se quedo allí, esperando algo que sería decisivo para ella. Para su candelabro, para poder respirar o morir. Y aunque ella parezca feliz, realmente estaba sintiendose como una idiota, porque su corazón latía a mil por hora, pensando en que dirá y que contestará. Todos rezaban, pero no sabe como saldría aquella tarde.
Fue valiente. Se aferro a ello.

Ella no necesitaba eso

-¿Cómo te sientes?
-Bien. Mejor que ayer.
-¿A qué se debe?
-A que por una vez tengo ilusión por algo que no sea una yo delgada.
Y sonrió como nunca había hecho en aquella clínica. Quizás lo que necesitaba era que alguien le abriera los ojos poco a poco y no una persona que la contradiciese para ayudarla cuando ella no la creía.

lunes, 10 de marzo de 2014

Tardes de psicólogo

-¡Hola! ¿Qué tal ha estado tu semana?
Colocó la silla en el centro de la sala, mientras me observaba sentarme, no me quitaba los ojos de encima, era como si estuviera analizándome.
-¿Crees que mi cara indica que ha sido una buena semana?
-¿Qué ha pasado?
Sonrió sin ganas, llena de irónia, con el odio máximo en guardia.
-¿Qué, qué ha pasado?- pregunto retóricamente -Te diré lo que ha pasado- hago una pausa y tomo aire para llenar mis pulmones. -He estado con mi ex, y me ha hecho daño psicológicamente, de nuevo, me ha dicho que nadie me va a querer, y sé que es verdad. Además de que podemos añadir de que me da vergüenza decirle al chico que podemos decir que me gusta que ha significado para él lo de lunes, no quiero ser pesada hablando por whats app con él. Añadamos que he tenido las peores pesadillas del mundo, en las que me rechazaban todos, me ahogaba como esa metáfora de que la depresión es como ahogarse, seguramente signifique algo, he suspendido muchos éxamenes, además de que estoy como aprisionada en mí misma, por no hablar de que se me ha pasado el hambre en estas semanas y ahora tú, proyecto de psicóloga, me vas a dejar aquí. Sola. Sin nadie. Hacia un espejo, para que llore, porque eres como todos, os gusta verme sufrir.
Terminó la oración justo cuando la voz de su cabeza cesó, se levanto mirando con rabia y odio a la psicóloga y frunció el ceño saliendo de la sala, odiandola a muerte.
Lo has hecho muy bien, haber como te desenvuelves ahora con tu madre.

domingo, 9 de marzo de 2014

Entre libros.

En los libros, las rubias de ojos azules suelen ser las chicas atrevidas, esas que parecen sacadas de la perfección, las que suelen denominar o huecas o lanzadas preciosas, en la realidad que yo conozco la rubia que es mi amiga, es perfecta a su bonita manera, es la sensible del 'trío dinámico', la malhumorada y orgullosa que sabe que debe ser desconfiazada para no recibir loa golpes que le da el mundo y eso es una buena cualidad.
En los libros las castañas que normalmente suelen ser protagonistas, son tímidas, siempre piensan que son menos que los demás, inferiores... o al menos en esos libros que yo he leído, se les asocia una imagen tierna impresionante, y quizá es porque hay más cantidad de castañas que rubias y ese idealismo hacia las rubias hace que no puedan ser las buenas y cuando lo son, choca al leerlo sin motivos. La preferencia siempre ha sido hacía las castañas, es decir, la mayoría de las veces la chica es buenísima y siempre se queda con los mejores, extrañamente...
En cambio, en mi realidad, la chica que yo conozco de cabello castaño, es a veces tímida, sobre todo cuando no hay confianza, se toma todo a broma y sabe echarle un par cuando hace falta, sabe hacer reír a alguien y reaccionar con mal carácter, se está volviendo rockera y ama vestir de negro, es indiferente a todo y aunque tiene aspecto adorable y para mí lo sea, para otros es una pervertida que solo sabe hablar de sexo, algo bastante cómico e incredulo.
Las morenas, la imagen fuerte de los libros, la chica fría o quizas una de las amigas que es más bien callada, casi nunca he visto a una chica morena en lo que he leído, quizás deba cambiar mis lecturas, pero se acerca bastante a mí. Soy la morena del trío dinámico, esa que sabe defenderse y se cabrea al instante, esa chica que se ríe por todo y aun así parece bipolar,la que llora de rabia y a veces es sensible, la que cuando menos te lo esperas es tímida, extraña, quizás friki a su manera y la que siempre trata de ayudar en todo a pesar de que su mundo se hunda.
¿Qué las junto? No lo sé, quizás que como narra Blue Jeans son las sugus o las incomprendidas, o mejor como dice Lof Yu son las princesas, donde si hay una morena resaltante.
No serán preciosas o no serán perfectas a vuestro punto de vista, pero como ya saben todos la perfección no existe, y si existe solo hay que saber localizarla en el fondo de esa persona, que sí, que merece la pena.

sábado, 8 de marzo de 2014

Huele a felicidad.

-Mmmmm... me encanta el olor a felicidad.
-¿A caso eso tiene olor?
-Sí. Sí tiene, ¿no ves el color de todo? ¿No sientes las risas? Es el calor y el olor de la felicidad, la gente ríe, el sol le devuelve la alegría-
Niega con la cabeza con una sonrisa tonta, esta feliz por que se encuentra con plena vitalidad, está en libertad, como si hubiese estado en una jaula de cristal, atrapada y encerrada. Ella sonríe y él sonríe más, le gusta verla animada, está enamorada.
-Me alegro de que te guste.
-Es lo mejor que he visto en mucho tiempo.
-Es solo para ti.
-¿La ciudad dices?
-Te regalaría el mundo con tal de verte sonreír.

Yo misma

Todos tan 'yo soy feliz con mi chico' y yo tan 'yo soy feliz con mis amigas', todos tan 'yo salgo de fiesta mucho' y yo tan 'yo salgo por la tarde mucho'. Todos tan diferentes a mí, muchos tan guapos, yo tan... yo. Todos tan todos, yo tan distinta, tan compleja.
Nada se comparaba a mí, por desastre por extrañeza, porque soy complicada y demasiado diferente a lo que todos esperaban, era como una estela de luz que parpadea, mientras que todos brillan.
Soy diferente, soy extraña. Suelo llamarme yo misma.

Te amaré

¿Sabes decirlo?
¿Puedes sentirlo?
Di lo que sientes
sin desmentirlo

Besa mis labios
Saborea mi boca
Haz eso, que me provoca

Siente mis manos,
Toca mi pelo,
Enreda tus dedos
En mis cabellos

Di que me quieres,
Di que te importo,
Di que lo sientes

¿Cuanto me quieres?
¿A caso me amas?
No me vaciles,
Di que lo sientes

Te necesito
Cuanto te quiero
Besa mis parpados
Que si no reviento

Besa mi cuello,
Termina en mi boca
Haz eso, que me provoca

No te vayas,
te necesito,
Bésame pronto
Que me desvivo.

No te alejes,
Estaremos juntos,
Quedate conmigo
En estos mundos

Comamos perdices,
Vivamos felices,
Una rima para terminar,
Ya estamos por acabar

¿Un verso?
Yo queria un beso,
Te besaría
Y hasta te comería

No necesito más,
Solo tu compañía
Porque ya sabes cuanto te quería

Te quiero,
Te querré,
Y siempre te amaré.

No entender, no expresar.

Supongo que no hace falta escribir palabras que no tienen sentido, cuando no sabes como expresar lo que sientes.
Supongo que no importa como lo digas, cuando todo se sabe por como lo miras. Quizás las cosas no se entienden por como las dices, quizas todo cambia cuando lo chilles.
Podrías gritar, podrías reir, podrías saltar con ropa de vestir. No se escribe lo que no se puede decir, secretos sin desmentir, cosas que deben ocurrir, nadie puede juzgarte. Nadie puede herirte, todos podemos vencer, todos podemos ser felices, no se que escribo, no se que digo, ¿entiendes tu mis escritos?

jueves, 6 de marzo de 2014

Demasiado imbécil.

Se acumulaban las presiones. Una decisión, dos personas que le gustaban.

Y aun así los consejos que le daban no eran precisamente buenos.

Habían dicho cantidad de cosas, como por ejemplo que estuviese que con los dos, que eligiese uno, o que los mandase a todos a la mierda. Se había planteado hacerlo, pero entonces ambos le hablaron. No sabía que hacer estaba en shock, el corazón parecia querer salirse de su pecho, sentia como todo se revolvía.

La persona que amaba pero que no correspondía a sus sentimientos siendo un autentico cabron cuando no estaban juntos o el chico mas mono y cariñoso que hablaba siempre con ella, que le gustaba pero con la duda de no saber que siente.

El cumulo de dudas la acosaba, ni uno ni otro. Al fin y al cabo ella estaba sola, ¿no?
Pero... de todas formas, ¿que iba ha hacer cuando tuviera que encararlos?
Oculto su cabeza entre sus piernas y comenzo a llorar, demasiadas presiones, demasiadas dudas y ella, demasiado imbecil.

miércoles, 5 de marzo de 2014

A veces sí es simple.

-¿Me quieres?-

Solo la miraba estaba callado como ido, como desinteresado, no era el típico chico que hablaba por los codos, ni siquiera el típico chico amable y bueno. Era malo, un tirano, un traidor, un solitario y frío que rechazaba todo contacto humano que no fuese el suyo.

Aunque hubiese estado solo todo el tiempo, no significaba que fuera motivo suficiente para tratarla como escoria unas veces y otras bien o, tal vez, ignorarla durante días y aparecer como si nada con sus comentarios mordaces. Y aun así, mírala a ella, linda, amable, hiperativa y buena con todos enamorada de él hasta las trancas.

-¿No vas a contestar?

Insistió, pero solo hizo un movimiento para coger su cigarro y mirar al firmamento.

-Sumamente genial-

Masculló molesta mientras se daba la vuelta para irse, dio tres pasos antes de que él hablara.

-No se me da bien esto.

-Es un simple si o un simple no.

Reprochó, girándose a verlo a los ojos con sus brazos cruzados y su ceño fruncido, era tan menuda y adorable enfadada que eso hizo que sacará una sonrisa fría ladeada.

-Es más que un simple sí o un simple no cuando quieres decir más que eso.

-¿Qué significa eso? ¿No me quieres verdad? Solo dejabas que me acercará porque estoy en la estacada y puedo cometer locuras como el suicidio, ¿no?- menciono herida -¡No haría tonterias! Estoy mal con mi cuerpo y me odio, solo quería tenerte cerca porque me comprendes, aunque ahora te quiero tanto que ni siquiera se que hago aquí, puedo perderte. Soy una ilusa, ambos estamos igual de jodidos y yo solo vengo a añadirte un peso más soy ta...

Sus labios callaron sus palabras para acabar sosteniendo sus mejillas al acabar.

-Di las estupideces que quieras hacía mi persona, pero no contra ti. Eres hermosa y... mierda. Te quiero.

¿Real o imaginario?

¿ Conoces esa sensación de nostalgia? ¿Esa sensación de hechar de menos algo que ni siquiera sabes que es?
Ni siquiera sabía que echaba de menos. ¿A él? Puede, pero... ¿y si no era a él? ¿Y si no estaba escrito en el cuento que creía haber echo? Podía jurar que sí había escrito sobre él, sobre todo lo que habían pasado en esos meses, pero puede que no fuera así, las páginas estaban vacías, sin escribir. Todo estaba en blanco, los folios que había escrito estaban en blanco... y entonces dudo... ¿real o imaginario?

Odio

Estaba contemplando el cielo con aire furioso, ahora mismo odiaba al mundo, odiaba las miradas de todos, odiaba que todos le contestaran o le llamasen de todo. Harta, harta de que cuando estaba discutiendo ese hijo de puta se metiera a joderla más. Como si ellos no hubieran cometido locuras en su vida, como si ella fuera el error de la vida, como si no fuera maligna. ¡Estaba harta! Ojala se murieran, ojala todos desaparecieran, estaba fuera de si. Odiaba la vida desde hace tiempo, comenzó a caminar hacia aquel acantilado de la costa al que había venido con sus estúpidos familiares, esos que siempre la hundían e insultaban. Molesta con todos, se lanzo a la nada.

Y su ultima mirada fue de odio.

martes, 4 de marzo de 2014

Uncomplexed

Se observó en el espejo, disgustada, estaba triste, desganada, últimamente había sentido que su cuerpo era horrible, había perdido unos quince quilos en un mes y medio, con malos y buenos modos combinados. Y aun así, no estaba contenta seguía considerándose un ser horrible.

-Eres preciosa-

Unas manos rodearon su cuerpo y unos labios besaron su cuello con dulzura mientras la chica sonreía al ver a su novio en el mismo lugar que ella.

-No lo soy, soy fea. Sigo preguntándome como has podido quedarte conmigo todo este tiempo, no tengo nada.

-¿Qué no? Tienes la sonrisa más dulce que he visto en mucho tiempo, tienes los ojos más claros y hermosos que pueden observarme, mostrándome todo tipo de expresiones, tienes las mejillas carnosas y las amo, amo poder apretarlas cuando estamos en la cama, me gustan tus párpados y sobre todo besarlos, me encantan tus labios, no solo porque puedo besarlos todo lo que quiera, si no porque son suaves y tienen un sabor a fresas que me encanta, sabes que adoro las fresas. Me encanta tu nariz y que tengas ese piercing que te la hace más adorable-

Froto su nariz contra su cuello para luego depositar un beso en sus mejillas mientras la pegaba más a su cuerpo.

-Amo tu cuello, amo poder morderlo, es una de esas cosas que me encanta hacer mientras que te estremeces a mi tacto, tienes un vientre bonito, me encanta abrazarte y tener donde coger, tienes el peso perfecto, no estás gorda, ni esquelética, normal, tu cuerpo es alucinante y aunque otros te digan “gorda”, a mí me pareces adorablemente perfecta y con un cuerpo adaptado a mí, no miento, lo pienso de verdad, me encantas así, y no quiero que sigas vomitando o dejando de comer, quiero que te cuides, que cuides tu hermoso cuerpo, porque amo cada detalle de él. Te amo a ti. Y aunque sea la cosa más cursi que haya dicho en mi vida, te quiero más que nadie en el mundo y quiero que aparte de quererme a mí, te quieras a ti. Porque si te vieras con mis ojos no conocerías jamás el complejo. 

Loser

Estaba totalmente echa un manojo de nervios, temblaba. ¿De emoción, de miedo? No lo sabía, había quedado en shock, había empezado a mover las manos, nerviosa, estaba totalmente en silencio mientras observaba a la nada como si no hubiese mañana, no sabía ya que contestar, todo se había vuelto una sensación de desamparo y de desprotección mientras veía como la miraba esperando una respuesta, pero no podía. No era capaz, no podía hablar, se había quedado sin aire.

-¿No vas a decir nada?

Abrió la boca, ¿qué iba a decirle? ¿Iba a joderlo todo ahora? Claro que iba a hacerlo, siempre lo hacía.

-Yo…

-¿Tú?-

-Te vas…- dije afirmando al ver sus maletas. -¿Cómo voy a abandonar esto Raúl? Es mi sitio, mi gente, mi hogar, mi vida está aquí…-pregunte mirándolo a sus ojos verdes.

-¿Esto? ¿Llamas vida a las personas que hicieron que te dieras asco? ¿Llamas sitio a este lugar lleno de prejuicios y cotillas que solo quieren verte sufrir? ¿Llamas hogar a este piso diminuto? ¿Llamas vida a este lugar que has odiado desde los catorce años?-

-Raúl…

-No hoy me escucharás tú a mi- suspiró hondo y apretó sus puños –Nada de quejas, llevas siempre molestándome con que quieres fugarte de este pueblo de mala muerte, y ahora… ¿qué te impide largarte? ¿Sabes que creo? Qué tú no me quieres, que esto es una broma de mal gusto, y que he perdido mi tiempo.

-Raúl… hay algo pero no puedo decírtelo, no me dejan, es algo que no…

-No, tranquila Alba- negó con su cabeza inconforme –Ya saldré de tu vida, veo que es más importante tu estúpido motivo que ni siquiera quieres decirme,  que seas muy feliz Alba, y espero que te guste este pueblo.

No fue capaz de moverse y detenerlo, pero sus lágrimas ya caían por sus mejillas.

-Mi madre se está muriendo…- susurró para mirar al techo. –Mi madre…

Pero ya era tarde, ya había perdido. 

Don't Let He Go

No quiero versos
Y mucho menos besos.
No quiero mentiras
Y mucho menos rimas

No quiero que llores
Y menos que te deprimas
No quiero que te ahogues
Solo que te rías

No importa cuán lejos estemos
No importa lo poco que avancemos
Solo que nos queremos

No quiero que te vayas
Quiero que te quedes
No quiero que me alejes
Quiero que me beses

Nadie nos comprende
Nadie nos conoce
Somos iguales
Pero diferentes.

No eres amarillo
No eres azul
Eres esa estrella
Que brilla en mi corazón

No somos iguales
Tampoco diferentes
Yo te quiero tanto
Que hasta duele

Contigo hasta el cielo
Contigo hasta la luna
Eres más que todo
y por eso me acomodo

Somos almas gemelas
Tenemos un destino
Pintado en acuarelas.

Ojala pudiera ver el futuro
Para poder remediar
Lo que algún día puedo estropear

Te quiero más que a nada
Te necesito como oxígeno
Según  tú yo soy tu amada
Según yo tú eres mi dueño

Bésame hasta que se acabe
Bésame hasta que sonría
Tú eres todo lo que quería

Eres toda mi vida

Escape

Estaba nerviosa, llevaba todo el día escribiendo ñoñerías y ninguna de ellas la convencía, todas tenían un fallo, estaba estresada. Tenía que acabar el capítulo para que las lectoras pudieran valorarla y enamorarse de lo que había escrito, para que comentasen y difundiesen más aquel conocidillo blog de historias.

-Mierda-

De nuevo borro toda aquella página nerviosa, no le gustaba como había quedado el final del capítulo, era una de esas veces en las que piensas que nada te va a enganchar si dejas el final de este como cerrado, como resolviendo tus dudas y no teniendo ganas de continuar de leer el capítulo porque ya has descubierto mucho.

Estrujó su cabeza mientras observaba su entorno, no era demasiado tranquilo, su novio estaba en el mismo salón, jugando a sabe dios que juego de batallitas, no podía concentrarse, estaba nerviosa. Tenía que acabar todo esto y tirarse en el sofá, estar tranquila, no agobiarse y poder respirar tranquila sin miedo a que las lectoras no la colgasen o la dejasen de leer.

Estaba mirando a la nada cuando el ruido cesó, no se molesto en mirar, seguramente estaba en pausa hasta que su novio regresará de ir a beber algo, jugueteó con un bolígrafo que se encontraba en la mesa buscando cualquier detallito que la inspirara a continuar, nada.

Pudieron pasar por lo menos quince minutos, desde que se puso a buscar información para continuar su historia, pero nada. No tenía nada, estaba en blanco, no estaba inspirada. Quería huir a algún lugar en el que no tuviera que sentirse presionada. Quería tranquilizarse y poder estar libre.

Escuchó un leve ruidito, muy cerca de ella, su novio le había traído un café claro, de esos que a ella le gustan, sonrió levemente y tomó un trago de ese café.

-Fúgate conmigo hoy-

-Tengo que acabar este capítulo.

-Soy tu vía de escape nena, estaré siempre contigo, te sacaré de tus agobios, y sabes perfectamente que terminaras esas páginas luego de que te inspire.

-¿Qué tienes en mente?-

-Hacer que el mundo desaparezca y solo seamos tú y yo.

Good Lips.

Rodeo con sus brazos su pequeña cintura para atraerla hacia él, comenzó a cerrar sus ojos mientras que sentía como posaba sus labios encima de los suyos, no era un primer beso, pero aunque sabía que no sería el último, lo guardaba en su mente como si así fuera. 

No era el típico beso de un día de locura extrema, tampoco un beso de despedida o de “nos vemos pronto” , quizás era un beso de “en estos momentos no sales de mi cabeza” o a lo mejor uno de “me gustas un poco más que hace unas horas”. 

Era lento y cálido. 

Mientras ambos movían sus labios al mismo ritmo, y ejecutaban, con sus labios, una danza suave que, ella, recordaba a la perfección. 

A pesar de que no es la típica chica que sueña con un beso lleno de calidez y dulzura le había gustado tanto, casi tanto como él, que casi no tenía palabras. Se estaba llevando la contraria con sus gustos sobre besos. A ella le gustaban los besos voraces, esos que demostraban cuanto habían querido acercarse a sus labios o a ella, no esos besitos llenos de sentimientos cursis. 

En cambio, su primer beso cariñoso, siempre lo recuerda, ese beso era su favorito de todos los que había dado. Él beso de ritmo suave y acompasado con sus latidos, que la llevaba a las nubes, el beso que él le había dado. Sin dudar. Era su favorito. 

Se sentía como algo inexistente e improbable, amaba sentirlo, y lo recordaba a la perfección. 

Recordaba que no había buscado su trasero en todo el beso sino que, el abrazo, había sido dulce sobre sus caderas. 

Estaba hecha un lío, pero aun así. Disfruto como nunca, y dejo que ese chico con experiencia la besara dulcemente.

-Has querido esto toda la noche- le susurró una vez acabado. 

No fue capaz de decir nada, no salía una frase coherente como “que creído te lo tienes chaval, eres tú el que ha estado sobándome y moviendo mi camisa”. Solo se quedó callada, negando con la cabeza y una pequeña sonrisa, para continuar caminando, mientras lo veía estático al no saber que significaba o a donde llevaba todo esto. 

Caminaron un largo rato, abrazados mientras él le decía que siempre iba a acordarse de ella, que hablarían mañana y él se acordaría de todo, que no era un cabrón, que esa es su meta, ella solo asentía y pronunciaba audibles, pero en tono bastante bajo, la pregunta “¿seguro?”. 

Su baja autoestima la incitaba a hacerlo, el respondía una y otra vez que sí. Para detenerla antes de que se fuera y darle un beso un poco más corto de la misma dulzura.

-Me acordaré de ti, pequeñaja-

¿Y si no lo hacía? Es un riesgo que debía correr.

Ella ya no vive

Ella estaba ahí
Para ti.
Ella estaba contigo,
Pero al mismo tiempo sin ti.

Ella te amaba
Y tú ni la necesitabas

Sufría en las sombras,
Lloraba en las tinieblas.

¿Y cómo vas a dejarla?
¿Y cómo vas a tratarla?
¿Cómo haces eso
cuándo ella te amaba?

Jugabas a un juego,
Que no controlabas,
Jugaste con ella,
Mientras ella te añoraba.

Contabas las veces que la ilusionabas,
Contaba las veces que le decías
Cuanto la amabas.

Todo era un engaño
Todo era mentira
Todo el daño que causaste
No se lo merecía

¿La añorarías?
¿La extrañarías?
¿Y si es tarde?
¿Y si todo acaba?
¿Cómo reaccionarías?
¿Cómo te sentirías?

Ella no está viva
Y tú no la has salvado
Ella te lo decía
Y tú no le creías.

Todo ha acabado,
Ella ya no vive
Tú no tienes nada
Porque no la valorabas

Nunca lo entenderás,
Nunca lo comprenderás
Ahora extrañas algo
Porque ya no tienes nada.

Ella te amaba
Y tú no la amabas
No hay mutuo acuerdo
No hay vida misma

Ella te quería
Y tú no la querías

Insensible
Inservible.
Esta historia ya termina

Tú no la merecías
Ya no hay vuelta atrás.

Ella ya no vive…

No Happy Ending

Se aferró a su cuello en un intento desesperado de no llorar, todo había estado mal estos meses, desde que había comenzado el año, había roto los pilares de su felicidad al convencerse de que no servía para nada. 

Se aferró a él con la intención de hacer desaparecer todos sus problemas y dolores, porque solo con él podía sentirse cómoda, solo con él podía olvidarse de todo. 

No podía seguir cortando su piel, ya ni siquiera surtía efecto, ya ni siquiera corría la sangre. No podía hacer nada, aun no entendía que hacía mal para que todo le saliese así.

-Tranquila, ya ha pasado-

Al menos lo tenía a él. Al menos sabía que contaba con su apoyo.

-No…- sollozo. –Todo sale mal, nunca pasa.

-Si lo dices así, claro que no lo hace-

-Soy un estorbo.

La apretó más fuerte contra él, en un intento de trasmitir todo lo que quería, ayudarla. 

No estaba con ella por pena, si no porque la quería, aunque pareciera mentira poder quererla a ella, a la que todos criticaban o inventaban, a la que se corta, a la que busca una enfermedad para estar contenta con su cuerpo.

-No lo eres. Eres lo mejor que me ha pasado pequeña-

Y a pesar de eso, nunca creyó en sus palabras. Y así, su luz se fue apagando hasta extinguirse.

Highlights

Miró con suma atención aquella figura, era horrible, daba miedo de lo espantoso que era, sus ojos eran feos y estaban hinchados, no sabía si era de llorar o ya eran así por nacimiento. 

Su cabello era oscuro y estaba mal colocado, ni siquiera tenía un cabello bonito y hermoso, era horrible, enmarañado y seguramente mal cuidado. 

Su rostro ovalado con grandes mejillas que aunque fuesen achuchables solo significaban su grado de gordura, mientras que sus labios finos, estaban gastados y secos. 

Su cuerpo era horrible, posiblemente si se tirase por una cuesta saldría rodando como una pelota, no le gustaba que la mirase con una sonrisa, como si fueran amigas, odiaba aquello, odiaba tener que mirarla, era un castigo de algo tener que observarla siempre.

-¡Te odio!- grito. –No sabes cuánto, ¡me has arruinado la vida! No sabes cuánto desearía que te murieses. ¡No sabes el asco que me das! ¡Te odio! No eres más que una gorda estúpida. ¡Ojalá te mueras!


Pero su reflejo, no le contesto.

Versos rimados

Nadie podría entender porque estaba tan loca por él. Nadie veía la cara de felicidad que ponía cuando él pasaba por su lado y le dedicaba una mirada. 

Nadie puede ver lo que ella siente cuando la besa, nadie sabe que se besan. 

Jugabas con ella, vivías en su corazón. 
Pero ninguna de esas palabras era verdadera, prometiste quererla, prometiste no hacerla sufrir. La dejaste en la estacada cuanto más lo necesitaba. 

Ni siquiera lo viste, ni siquiera la escuchaste, no podías oírla pero gritaba lo mucho que te necesitaba. 

Ni una mirada, ni una palabra, todo sobraba cuando la besabas, y aun así, no escuchabas, no la mirabas, solo jugabas mientras ella te veneraba. 

Piensa lo que quieras. Ella te amaba, jugaste mal tus fichas y perdiste en tus propias casillas, todo acaba, ella ya no te ama, todo finaliza, todo se entristece, ya perdió su luz, ya perdiste tu vela en su vida.