-¿Me quieres?-
Solo la miraba estaba callado como ido, como desinteresado, no era el típico chico que hablaba por los codos, ni siquiera el típico chico amable y bueno. Era malo, un tirano, un traidor, un solitario y frío que rechazaba todo contacto humano que no fuese el suyo.
Aunque hubiese estado solo todo el tiempo, no significaba que fuera motivo suficiente para tratarla como escoria unas veces y otras bien o, tal vez, ignorarla durante días y aparecer como si nada con sus comentarios mordaces. Y aun así, mírala a ella, linda, amable, hiperativa y buena con todos enamorada de él hasta las trancas.
-¿No vas a contestar?
Insistió, pero solo hizo un movimiento para coger su cigarro y mirar al firmamento.
-Sumamente genial-
Masculló molesta mientras se daba la vuelta para irse, dio tres pasos antes de que él hablara.
-No se me da bien esto.
-Es un simple si o un simple no.
Reprochó, girándose a verlo a los ojos con sus brazos cruzados y su ceño fruncido, era tan menuda y adorable enfadada que eso hizo que sacará una sonrisa fría ladeada.
-Es más que un simple sí o un simple no cuando quieres decir más que eso.
-¿Qué significa eso? ¿No me quieres verdad? Solo dejabas que me acercará porque estoy en la estacada y puedo cometer locuras como el suicidio, ¿no?- menciono herida -¡No haría tonterias! Estoy mal con mi cuerpo y me odio, solo quería tenerte cerca porque me comprendes, aunque ahora te quiero tanto que ni siquiera se que hago aquí, puedo perderte. Soy una ilusa, ambos estamos igual de jodidos y yo solo vengo a añadirte un peso más soy ta...
Sus labios callaron sus palabras para acabar sosteniendo sus mejillas al acabar.
-Di las estupideces que quieras hacía mi persona, pero no contra ti. Eres hermosa y... mierda. Te quiero.
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