martes, 4 de marzo de 2014

Escape

Estaba nerviosa, llevaba todo el día escribiendo ñoñerías y ninguna de ellas la convencía, todas tenían un fallo, estaba estresada. Tenía que acabar el capítulo para que las lectoras pudieran valorarla y enamorarse de lo que había escrito, para que comentasen y difundiesen más aquel conocidillo blog de historias.

-Mierda-

De nuevo borro toda aquella página nerviosa, no le gustaba como había quedado el final del capítulo, era una de esas veces en las que piensas que nada te va a enganchar si dejas el final de este como cerrado, como resolviendo tus dudas y no teniendo ganas de continuar de leer el capítulo porque ya has descubierto mucho.

Estrujó su cabeza mientras observaba su entorno, no era demasiado tranquilo, su novio estaba en el mismo salón, jugando a sabe dios que juego de batallitas, no podía concentrarse, estaba nerviosa. Tenía que acabar todo esto y tirarse en el sofá, estar tranquila, no agobiarse y poder respirar tranquila sin miedo a que las lectoras no la colgasen o la dejasen de leer.

Estaba mirando a la nada cuando el ruido cesó, no se molesto en mirar, seguramente estaba en pausa hasta que su novio regresará de ir a beber algo, jugueteó con un bolígrafo que se encontraba en la mesa buscando cualquier detallito que la inspirara a continuar, nada.

Pudieron pasar por lo menos quince minutos, desde que se puso a buscar información para continuar su historia, pero nada. No tenía nada, estaba en blanco, no estaba inspirada. Quería huir a algún lugar en el que no tuviera que sentirse presionada. Quería tranquilizarse y poder estar libre.

Escuchó un leve ruidito, muy cerca de ella, su novio le había traído un café claro, de esos que a ella le gustan, sonrió levemente y tomó un trago de ese café.

-Fúgate conmigo hoy-

-Tengo que acabar este capítulo.

-Soy tu vía de escape nena, estaré siempre contigo, te sacaré de tus agobios, y sabes perfectamente que terminaras esas páginas luego de que te inspire.

-¿Qué tienes en mente?-

-Hacer que el mundo desaparezca y solo seamos tú y yo.

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