lunes, 29 de diciembre de 2014

Invierno y Verano

El rayo de luz que lo iluminaba todo; tu nombre y tu voz tenían. Siendo tu como eres, ¿brillaran de amor tus ojos?

Eres tan frío y helado como el viento congelado. Eres tan, tan frío, que el mundo parecía quedarse a tu tacto totalmente gélido.

Eres como una flor de cristal, se empañan tus dulces flores, que nacen al lado de ti, absorbiendo tu fina destreza.

Siendo tú el polo, siendo yo el desierto, siendo nosotros separados, siendo nosotros juntos,  cuando vamos por el mundo.

Como ímanes opuestos que se atraen, ímanes diferentes, imánes iguales. Dos esferas que se conectan. Los días pasando, los poderes despertando, nuestras almas conectándose.

Eres como un copo de nieve, tan pálido, tan fugaz, tan frío, eres tan misteriosamente etéreo.

Soy como un verano, como un desierto, tan caluroso de día, tan oscuro, helado y tormentoso de noche. Somos tan iguales, a la vez tan distintos.

Tu eres mi cura, mi enfermedad, mi locura. Cuando estás conmigo, enfermo totalmente, me curo al instante de tenerte.

Un roce de ti, es como un helado invierno, cálido para muchos, helado para otros. ¿Somos opuestos polos? ¿Tan diferentes somos?

Una brisa llega a nosotros, eres como mi todo. Mi frío invierno, que hiela mi cuerpo. Eres el todo que completa mi vacío, eres un copo que cae sobre mis manos rotas.

Eres como el invierno, helado, tan helado, que mi desierto se enfría por las noches por el roce de nuestros cuerpos. Estás tan hipnotizado por mis encantos, que el choque de calor y frío frena, estoy atrapada entre tu fría piel y tu existencia etérea.

Eres como el invierno, frío, muy frío, lejano a mí, que soy como el verano, siendo tú tan helado, ¿cómo nos enamoramos?

Somos diferentes. Tu eres un invierno helado, lleno de frío y nieve. Yo soy el verano, llenó de sol, lleno de calor, un abrasador color.

Somos tan iguales. Tan inestables. Somos tú y yo, enamorados, conectados.

Eres como mi invierno, mi poder de deseo. Una época para quedarme atrapada entre las cobijas de casa, eres mi invierno indeseable, creando ventiscas en mi corazón.

Soy tu verano, el paraíso al que acudir cuando la vida ya está lo suficientemente fría. Soy tu verano, la persona que te hace recuperar el color.

Soy tu verano, tu escondite secreto. Ese que calentará tu cuerpo cuando todo se hiele.

Soy tu verano. Un ser imperfecto, lleno de fuego en su interior. Soy el verano que derretirá tu nieve. Soy yo. La única que jamás te abandonará.

Tú eres como un témpano de hielo, yo soy el fuego. Tan distintos y tan atraídos. Tú y yo siempre estaremos unidos.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Lluvia

Caes como nada,
Como si fueras una cascada,
Acabas siendo agua,
Termina  en mi cara.

Cae desde el cielo,
A veces con destellos,
Nubes negras
Que mojan mi cabeza.

Era lluvia,
La que empapa mis días.
Lluvia hermosa,
Que no parece la gran cosa.

Es muy hermosa,
Como agua cristalina
Pareciendo hasta fina.
¡Es tan bonita!

Lluvia que me acaba mojando,
Mi cara y mi cuerpo
La lluvia empapando
Mi mirada y mi alma.
Acabas temblando sin paraguas.

Bailando bajo a ella,
Como soñándola,
Como pensándola,
Como fina estela.

Y la lluvia es hermosa,
Quizás lo siguiente a preciosa.
Me enamora
Y lo juro, no es poca cosa.

Y me parece tan buena.
No es simple.
Es perfecta.
Me hace sentir pura.

Y aquí voy andando,
Por la calle me voy mojando.
Me gusta tanto la lluvia.
¡Que llueva en mis días!

¡Y la lluvia empapada!
Me baña el alma.
Purifica mi vida.

Y también, me da alegría.

Am I still not good enough?

Tenía ganas de llorar, realmente sentía que era lo único  que sentía correcto. Desahogar mi llanto en aquel dolor que se precipitaba, como una tormenta mientras la oscuridad cernía el cielo.

“¿Sigo sin ser lo suficientemente buena?”

“¿Sigo sin valer la pena?”

Supongo que por mucho que lo preguntase nadie me contestaría, nadie se apiadaría de mí, porque sencillamente hay cosas peores, dolores que realmente merecen ser atendidos.


¿Y qué más doy yo? Ni que fuera algo importante. De hecho, ¿a quién le estoy hablando? Tampoco sé porque estoy preguntando, y menos si valgo la pena o no, cuando estoy segura de que no valgo la pena.

Narración en Galego.

Se quixera que morrerás, faríao lentamente para que sentiras a forte dor. Se quixerá matarte, sufriras con tanta dor; o triplo do que ti me fixeches sentir. Eiche de ensinar o que é facer dano, esmagar as ganas de vivir coas palabras, cortes e golpes.

Faríao tan lento que o sentirías cada vez máis preto da norte. Non sabes as gañas que tiña eu de matarte. De facerche sentir o que ti me fixeches sentir, de torturarte, ata que xa nin sintas. Machacareite, odiareite tanto, que, darei a miña cordura para ver como morres sen poder.

Acabariaseche ese sonriso de nena tonta, descerebrada e oca. Calquera día podería pasar, pois nunca madurarás. Esas voces que perduraron na miña mente, siguente a todas partes, máis victimas ca ti me coñecerán, a por máis coma ti irán.

Tanto odio acumulei estos anos, tantos traumas me fixeches pasar, pisando un, outro e outro psicólogo, sen forma nen retorno. Estúpidos imbéciles, seres que non comprendedes, matariavos sen pensar, sen sequera dudar.

Rencorosa.

Como os odio.

Moríos.


Ojala fueseis destruidos, así como mis venas lloran sangre que se derrama por mis muñecas. Ojala vuestros pulmones se atasquen, que la tierra se abra, que borre vuestras sonrisas y elimine vuestra asquerosa felicidad, que destruyan vuestra vida, así como vosotros destruisteis la mía.


Moríos.


Eso es lo que ansió, yo ansió vuestra perdida, nunca desee cosas como estas, pero ahora las deseo. Ojala sufrierais lo que yo sufrí. Que sea tan lento y que cada parte que os toque sea tortuosa, hasta la medula, que gritéis de agonía. Que os duela todo, hasta la médula.


¡Sufrid!

¡Sufre!


Uno a uno, quiero veros morir. Que vuestro sufrimiento sea lo que me alimente, ahora sufrid, sufrid, llorad sin parar. Arrepentidos estaréis, cuando el juego de matar termine.

Vuestro juicio empieza ya, yo soy la que os juzgará, no os ofreceré algo justo, tal como vosotros no lo hicisteis conmigo. ¡Quiero que os maten, que os torturen!


El terrible presagio que os mostrará que se siente al llorar.


Y cuando estéis a punto de morir y me pidáis ayuda para escapar. Sonreiré. Yo soy quien os condeno, gracias a vuestro sacrificio, sobreviviré. Viviré.



Vuestra muerte me salvará.

Me mataron sin piedad

En ese momento mis ojos se derritieron cual agua viscosa que no fue purificada, mis labios se secaron y se agrietaron hasta romperse en mil pedazos, mis cabellos empezaron a caerse, de tal forma que ni siquiera quedo en mi cabeza un solo pelo negro.

Estaba pudriéndome.

Mientras mis rasgos se eliminaban, como polvo en muebles al ser limpiados, sus características y sus atributos desaparecieron, como si alguien estuviese limpiando mi polvo.

Fuera, vete, destruye.


Las nubes se abrieron hasta destruirme, aquellos que se aludieron me mataron sin piedad. Sin importar el por qué, ¿qué más dará? 

Muerte en vida, muerte en sueños, Muerte.

A veces tengo miedo, tanto miedo que, no cojo el sueño.

Pensamos muchas veces que todo puede acabar en cualquier momento, tras doblar la esquina, en un accidente de coche, ardiendo en un incendió, acuchillada por tu novio, bajo una enfermedad, quizás por un terremoto, o ahogada.

Ahogarse, se define como el fenómeno de no poder respirar, que el agua entre en tus pulmones y te sea imposible respirar, además podemos añadir que, eso también está presente en varias expresiones utilizadas como: “me ahogo” cuando alguien te abraza, cuando tienes un fuerte ataque de ansiedad.

¿Cuantas veces he soñado yo que me ahogaba en un mar tormentoso? Muchas, sobre todo cuando siento en mí una desesperación increíble, quiero morirme ahogándome, viendo como todos respiran y saberlo, mientras tu cada vez sientes más opresión. Duele pensar en la muerte, y sin embargo yo lo hago constantemente, pienso en morir, pienso en ahogarme, sueño con mi muerte, una y otra vez. Sueño con un dolor sofocante, que extingue mi corazón.

Cuando yo muera, solo pido una cosa, y esa es que llueva, me encantaría pensar que el mundo está llorando por mí, que mis seres queridos piensen, “las nubes lloran por ella”.

Si muero, será cuando yo me dé cuenta de que he estado viva, porque nadie empieza a vivir hasta que muere. Cuando parezca que ya no aguantaré más, que estoy a punto de morir, las puertas de la muerte se abrirán para mí, mostrándome su hermosa luz e invitándome a venir hacia ellas.

Aunque no es fácil de aceptar que alguien te deje, sea animal o persona, aunque sea fácil que te dejen, no es fácil aceptarlo, asumir que nunca más estará, porque, por extraño que parezca. Mentiría si no pensará en que la liberación es mejor, antes que sufrir, antes que llorar de dolor.

Nadie sabe lo que hay tras las puertas del Edén, ¿qué nos esperará una vez cruzadas?


¿Cómo moriré?

Anorexia (Ana) Bulimia (Mia)

-Es un suplicio- comentó con un deje de desagrado y asco hacia ella.
-Lo sé- su voz era triste, infeliz y sin vida.
-¿No quieres cambiarlo?- pregunto como si fuera un demonio tentándola a la muerte.
-Sí…
-Dilo con ganas-
-¡SÍ!-
-Entonces deja de comer.
-Pero… yo podría enfermarme…
-Da igual, ese es un precio muy bajo.
-Y… ¿funcionará?-
-Claro, mírame a mí-
Estaba tan delgada, tenía todo aquello que añoraba, sus huesos se marcaban hermosos en su cuello, sus piernas estaban separadas, tenía marcas de huesos en las caderas y estaba hermosamente pálida, por no añadir sus finas piernas.
-Si no como… ¿moriré o no?-
-Si comes, como poco, las calorías, debes controlarlas. Contrólalas al detalle.
-Bien…
-Y si no, con dos dedos, vomita. Chica, todo tiene un precio, pero… serás delgada.
-Gracias… ¿Cómo te llamas?-
-Ana-

Le sonrió y ella también y dijo su nombre, pronunciado débilmente, para dirigirse al cuarto de baño a vomitar todo lo que se había comido hace un rato. Ana y Mía, quienes estaban juntas ese día, sonrieron desde el espejo, desapareciendo y dejando un rastro hasta su mente. Nunca más la abandonarían…

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Ojos de sabana

El tiempo que pasé yo en ese cielo,
fue contado por tus labios tibios,
terminando en aquel eterno momento
y consagrado fue como mío.

Nuestros cuerpos se atraen,
como unos opuestos imanes,
observando tus dulces ojos,
tomando aire de todos los modos.

Mi mundo se ha detenido,
en tus labios se ha contenido.
a presión chocaban sin prisas
con tanto amor y tanta alegría.

Quiero darte un pedazo de mi vida,
porque vida sin ti no vale más que nada.
Quiero ofrecerte mis días,
porque sin ti mis días se acaban.

Observando tu sabana,
que en tus ojos es reflejada,
hoy me apetece besarte,
hasta que el aire se acabe.

Cuando te miro,
veo un bosque intenso,
tan hermoso es,
que me estoy perdiendo en él.

Quería llevarme un trozo de ti,
como demostrando la propiedad que tengo
un trocito tan hermoso, como un beso nuestro,
como un hermoso cielo estrellado.

Con el choque frenético de tus labios,
enloquezco por momentos.
Y es que sabes tan bien, que me muero,
Tan cálidos, tan tibios...

Me lanzan hechizos en mis sentidos
y tu no sabes lo que tiemblo.
Quiero que sientas conmigo,
que yo siempre bailaré en tus caricias.

Como final de este dulce compás,
observó tu bondad,
eres el ser más hermoso,
que un día han captado mis ojos.

Lágrimas de cristal

Morirán las lágrimas en mis ojos,
El día en el que tú te acerques
Llorará con cristal mi alma,
El día que tú te alejes.

Lloro, por nosotros, por ti, por todo.
Lloro, por cualquiera, por esa pérdida primavera.
Lloraré el día, que de nuevo, solo a mí me veas.

Tintando esta enorme pared
Te lo demostraré.
Nosotros juntos somos ideales,
Perfectamente iguales.

Y entonces, cuando lloren mis ojos,
Estas lágrimas de cristal empaparan todo.
Entonces cuando tu me ames, dejaré que me abraces.

Lloraré en el momento en el que me ames,
En el que te marches.
En el que me digas lo mucho que me necesitaste.

Tintando mi cara de un azul cristalino.
Pintando mis ojos con un triste pincel divino.
Y el día en que te atrape.
Lloraran mis ojos lágrimas inevitables.

Volveré a demostrarte como mis lágrimas se rompen.
Intentaré enseñarte lo mucho que te extrañaba besar.
Y cuando nadie se espere este melancólico final.
Mis lágrimas seran de fino cristal.

Transparentes y de forma desigual.
Y de nuevo, yo te enseñare lo que deseo, tu mirar.
Y una vez más. Trataré de mejorar.
Por nuestro final.
Por nuestro comenzar.

Porque estas lágrimas que tengo, son de cristal.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Me estoy muriendo en tus ojos

I'm diying in your eyes...

Podría expresarlo de mil formas, pero ninguna de esas formas sería correcta. Contemplaría las posibilidades y lo chillaría una y otra vez, tan celosa, tan molesta, tan enamorada. Y nadie sería capaz de entenderlo…

Hoy no quiero morirme otra vez, otra vez en la boca de fresa que tienes, hoy no quiero congelarme en el frescor de tu voz, porque hoy siento como si me faltasen fuerzas, ¿acaso es por ti? ¿No puedo vivir sin ti?

Ahogarme en la selva de tus ojos, tensarme en tus labios de hilo fino, caminar con mis manos por tu espalda. Simplemente me muero en tus ojos y no podría ser capaz de decirlo bien. Decirte te quiero, entrelazar tu sonrisa, atarte entre mis brazos, no me dejes hoy, no me dejes mañana. 

No sé qué sentir, no sé qué pensar, tus ojos me hacen temblar, esa selva que los ocupa podría ser el Amazonas, ese poder tan inmenso es la gravedad, eso que me atrae se llama el romance.  

Y simplemente me estoy muriendo en tus ojos.

Pasarme años observándolos, cada emoción, cada tonalidad, memorizando sus detalles, sin poder retirar la vista, y entonces me muero, muero en tus ojos, en tu sonrisa, en ti. No soy capaz a dejarlo. Hoy, mañana y pasado. Podríamos irnos lejos, pero tendría que mirarte a los ojos, quiero asegurarme que esos ojos solo me miran a mí, si no, no estaría muriendo en tus ojos. 

Yo no sé qué haría, la vida me daría una paliza, no soy comparable a ti. No tengo tus ojos.


Y por última vez callo un suspiro, mientras mis manos cierran las tuyas, puedo morirme de nuevo, porque es en tus ojos en este momento.

martes, 11 de noviembre de 2014

Te quiero.

Has tintado mis manos de tu sudor, con tu olor, con tu fragancia masculina.

Has revolucionado mis hormonas. Me has quitado lo que según todos es lo más valioso. Me has hecho mujer.

Tú y tus sentidos alteran mi rumbo. Cuando pienso que te he olvidado, regresas a cambiarme el mundo.

Has venido. Te has apoderado de todo.

De mi sonrisa.

De mi corazón.

Hoy quiero escribirte el poema más hermoso del mundo, porque tú me has capturado con todo tu esplendor.

Tus ojos han hechizado los míos, esos ojos tan claros y valiosos. Mentirosos. Poderosos.

Hoy he gritado y he reído. He dicho tantas cosas que ya se me olvido porque escribo esto. Hoy te he visto de nuevo. Y tan rota como siempre me rompí a mí misma el corazón.

Y una vez más, con mi corazón en la mano camino rápido hacía ti.

Te quiero. Te quiero.

¿A quién engaño? Te quiero.

jueves, 6 de noviembre de 2014

Bloqueo

Se escapó entre mis manos, como una dulce traición por su parte, me dejo una marca, tan fuerte, como un imposible perdón.

Dejó que las cadenas aumentarán lo máximo posible y no las soltó, pero aun así, me dejó allí, tan sola y desamparada como lo que nunca recibiría. Salvación.

Mirando las paredes manchadas, me pasé el tiempo tan callada, callada y adolorida por lo triste que era la situación.

Y no solté esas lágrimas de desolación, que aprisionaban este frágil corazón, entonces con preguntas que quizás nunca tendrían respuestas, quise decir adiós.

Empapadas de enfado, teñí las expresiones de mi cara, sin embargo, no sabía a quién se las mandaba.

Y miré a traves del espejo, una pregunta tan simple como lo era el porqué, sin poder responderle al reflejo o sin poder decírselo aquí a él.

Sé que estoy aquí por algo, más, aun no encuentro ese algo, no soy capaz a describir lo que significa encerrarse en este lugar, pues puede que nadie me haya encerrado.

Quiero salir de aquí y mirar a algún lugar lejano, aunque no sea posible, puede ser con esfuerzo, aunque dudo que ese esfuerzo llegué a mis piernas y lo permita.

Apreté mis manos y cerré los ojos, no sé porque lo hago.

Y escapándose entre mis labios el sonido, callé, callé un verso que quizás nunca tuvo derecho a salir. Salir entre mis labios y tintarlos de nuevo, parecía que estaban totalmente secos.

Incluyéndome en estúpida, cerré mi boca. Y cuando le ví llegar, me senté, no quise salir.

Después de tantos años, como podría salir de este encierro que nadie libero a tiempo....

Dulce~

Cuando tu boca devora la mía
Entro en un sin fin de emociones
Cuando tu lengua calla mi día
Tu corazón embarga mis sentidos.

Tus suspiros callan en mi nuca,
Entre las finas sabanas oscuras.
Caricias que mi espalda surcan,
Bañadas en placer y dulzura.

Vigilo tu sed de amor cargada de tentación,
Podría incluso cantarte sobre eso en la canción.
Entre mil sencillos versos,
Decido contarte sobre esto.

Esto encierra amor,
Una fuerte presión,
cargada de emoción.
Un fuerte temor que acompaña mi corazón.

Este sentimiento es fuerte,
Como una copa de vino hervido.
Como un disco coleccionable de vinilo.
Como nuestras manos entrelazándose.

Quisiera explicarte lo que siento,
Es un sentimiento más alto que el cielo,
Quisiera contarte esto.
Con palabras que mueran en tu boca de hielo.

Sabes al dulce caramelo,
A mi más fuerte deseo,
Tan dulce como el pastel,
Más que cualquier chocolate.

Entre tus brazos podría dormir.
Y al mundo de los sueñor querria ir.
Y entre nuestros besos,
Perderme sin nigún mapa de regreso.

Hoy quiero que seamos dulces.
Dulces perdiciones.
Dulces tentaciones.
Dulces que nunca amarguen.

Quiero besarte hoy sin prisa.
Con mucha firmeza en este buen día.
Hasta que resequen tus labios.
Hasta que marchiten.

martes, 4 de noviembre de 2014

Sin sonido

Hoy las campanadas intentan tocar
Una canción que no sabe sonar,
Mientras las lagrimas caen,
El tiempo hace que mi cuerpo no avance.

Hoy mis manos están manchadas,
De un rojo tan puro,
como la sangre pura.
Hoy grito fuerte, desde este cuarto oscuro.

Hoy he venido a matar,
El tiempo que para mi dejo de avanzar.
Hoy he deseado tocar,
La melodía que dejo de sonar.

Y con las manos empapadas.
La sangre me congelaba.
Mientras desplazo mis dedos
En las teclas del piano.

Hoy entre llantos he dejado de gritar.
Muda estoy, ante la sangre que brilla.
Mientras mi cuerpo me deja muerta...
Y mi alma muerta, marcó esta Guerra.

Hoy las canciones apagaron la razón.
La razón de vivir del mundo.
La razón de llorar que nunca me deja avanzar.
Algo que nunca libre me dejará.

Y entre truenos y relámpagos,
Suena está triste melodía que sin sonido queda.
Sin siquiera parar sigue tocando sin más.
No hay nada que pensar.

Tormenta de silencio,
Embargas mi mente.
Embargas mi consuelo, es indecente.
Embargas este corazón, frío, tan frío.

Hoy las campanas siguen sonando sin más.
Nadie las oye...
Suenan como si me llevaran al más allá.
Y sin sonido resuenan en el valle de los caídos.
Parece ser el final...

viernes, 31 de octubre de 2014

Un día lo entenderás

Algún día, vendrá alguien a tu vida.

Alguien que hará que seas incluso más feliz de lo que eres, con quien sobrarán las palabras y que solo hará falta una mirada.

Ese día, simplemente no podrás apartar tus ojos de la persona y solamente pensarás en verla otra vez más, querrás estar con la persona todo el tiempo, el que puedas, incluso más que eso.

Cuando llegué querrás que todo esté bien, complacerla en todo, dar más por ella que por ti, preocuparte por todo lo relacionado con ella, por sus gustos, por sus aficiones.

Intentarás ser mejor persona por ella, comportarte lo mejor posible, hacer cosas que nunca habrías hecho por ella.

Ese día, verás lo que yo hice por ti.

Te dí todo, tú nunca me diste nada, no recibí ni un cuarto de lo que trate de ofrecerte, de lo que quise darte. Ese día comprenderás cuanto te amaba, cuanto deseaba que estuvieras bien, cuanto quería que todo saliera a pedir de boca para complacerte.

Cuanto me esforce.

Por ti. Por tu felicidad. Solamente por tu sonrisa, porque para mi no había nadie más importante que tú.

Ese día, verás todo lo que yo quise darte.

Y quizás te arrepientas tanto como yo me arrepentí de perder el tiempo con alguien que no lo valía.

Pero ya no importa. Da igual. Todo está bien.

Ya no importa, porque, algún día sentirás lo que yo sentí, mientras yo estaré feliz. Sin ti.

jueves, 30 de octubre de 2014

Depresión

Puede que duela. Que los ojos escuezan, que grite de dolor cuando oigas la desesperación llamar a tu puerta.

A veces pensarás que nada importa, que lo mejor es morir, irse, desaparecer.

Puede que simplemente empieces porque necesitabas llorar. Y justo cuando tus lágrimas resbalaban por tus mejillas te diste cuenta de todo, pocas cosas hay felices, tus sentimientos marchitan al igual que tu cuerpo, un simple día malo, un día infeliz que aunque tu creas que pasará pronto te atará a él con fuerza.

Puede que esto solo me pase a mí, que solo yo sea la que ve esto, pero, cuando lo pienso es así.

Llorarás. Sufrirás. Te retorcerás de dolor ante la presión y entonces sabrás que no pasa nada, que todo está marchitando, los pétalos de rosas caen mientras tú sigues ahí. Encerrada. Pidiéndole a tu alma el perdón, el poder ser liberada.

Quizás no importa nada, que todo va a pasar y tú eres la única que va a marchitar ante la temible espectación.

La depresión es como ahogarse, ves a tu alrededor y todos respiran, caminan sin problemas y sonrien, en cambio tú, tú estas ahí, hundiéndote, viendo como todos respiran mientras tú te ahogas en un llanto de mil momentos.

Nadie te tirá una cuerda y si las tiran, no la necesitas, no la quieres, no la puedes ver. Te sientes sola. Te embarga el sentimiento y tan sola. Tan sola estás que así crees que te quedarás.

Las sombras que te atormentan crecen con cada momento, no te gusta, no te gusta nada. Pestañea dos veces, sigues ahí.

No puedes salir.

Entre las garras del dolor, el mundo te dió su traición. ¿Puedes salir de aquí? Debes salir. Sin puerta y sin ventana, te marchitas como las rosas, te ahogas en el agua que soporta tu vida y tu emoción.
Y entonces te rompes, es imposible el pensar más, te has roto sin remedio.

¿Cómo piensas pegarte?

jueves, 16 de octubre de 2014

Entre tú y yo

Entre tú y yo existe algo.

Algo mágico, algo bueno, algo malo, algo deprimente, algo traumático, algo secreto, algo doloroso, algo feliz, algo sádico, algo masoca, algo que nos une, algo que nos entrelaza y daña, algo que nadie entiende, algo entre dos personas, algo extraño, complicado.

Entre tú y yo existen cosas.

Cosas que me aterran, cosas que me encantan, que me vuelven paranoica, que me vuelven indecente, que me ponen los pelos de punta, cosas felices que me contagian sonrisas, cosas tristes que hacen que llore, cosas infieles, cosas interesantes, cosas msteriosas, cosas realmente deliciosas y placenteras, muchas cosas.

Entre tú y yo hay algo, algo que hace que mi estómago voltee y gire nada más verte, esas mariposas que en vez de bailar en mi estómago me muerden, hay algo que no me permite olvidarlo...

Cuando estoy contigo, me aterra el sentimiento, existe algo, algo entre tú y yo, un secreto, algo que nadie entiende, que nadie comprende, cuando nos miramos de lejos nos observan de forma extraña. ¿Qué pasa? No es raro. Solo es algo.

Entre nosotros existe el misterio, el alejamiento. El complejo, un fuerte momento, cargado de duros sentimientos, entre tu y yo existe algo, algo que me encanta, algo que con fuerza me abraza.

Es algo.

Lo juro siempre hay algo. Ese algo somos tú y yo, ¿qué es esto que me reconcome el corazón? ¿Será la traición? ¿El dolor que guardo y sepulto en mi corazón?

Sin duda es algo. Algo tan fuerte y al mismo tiempo tan fácil de romper. Algo con fibras sensibles, algo con fibras fuertes, esto que nos une firmemente, digo siempre que tu lo sientes. Sientes esto, siente esto, siente lo que te digo...

Lee estás palabras contagiate de dolor, deja que te lleve de nuevo.

Hay algo aquí, algo que me apretuja, aprieta y dispara, deja que simplemente me vaya.

Entre tú y yo hay algo impresionante. Algo que amo y al mismo tiempo algo que odio, quiero acabar con esto pero al mismo tiempo no lo quiero.

¿Hay alguien que lo ve? Aunque no lo veáis. Te lo digo yo. Entre nosotros hay algo.

Algo irrompible. Algo que un día nos destrozará y finalmente se romperá.

domingo, 12 de octubre de 2014

La sala de la desesperación.

Oscuridad.

Si todos fueran capaces de ver lo que yo veo, huirían.

Tengo miedo.

Todo está oscuro, en esta sala solo hay negro, que convierte mi oscuridad en desesperación.
En dolor.

En ansiedad.

En gritos que caen en el olvido de ese lugar.       

Mi cuerpo se estremece, se siente como si cada vez me hundiese más, como si estuviera a punto de morir, mi mente muere en cada instante que me planteó abrir los ojos y enfrentar la oscuridad y la penumbra.

Y duele.

Duele.

Duele.

Duele.

Nunca debí encariñarme con los seres como ellos. Nunca debí aceptar el cariño y luego caer, nunca debí confiar, es simplemente un error. Debí estar alerta.

Te fallan.

Te apuñalan.

Te engañan.

Manipulan tu ser.

Te dejan como si nada.

Duele.

Duele.

Duele.

¿Cómo pude ser tan idiota? ¿Cómo me deje engañar por algo tan maravilloso? No hay nada así, no es real. Nada de eso es verdad. Lo bueno no existe, pues es perfecto. Las cosas maravillosas solo son engaños.

Y me duele.

Duele.

Duele.

Aunque duele, no puedo evitarlo. Deseo sus abrazos. Sus manos envolviéndonse en mi figura, mis lágrimas discurriendo por mi cara, y sus firmes brazos casi rompiendome. Preguntándome si  algún día esos brazos serían capaz de quebrarme.

Lo son.

Lo serán.

Lo fueron.

Y yo sabía que esos brazos me llevarían a la desesperación.

Y los seguí.

Los agarre.

Los solté.

Y me duele. Duele porque ahora... sin esos brazos, no puedo abrir mis ojos.

Estoy.

Completamente sola.

La desesperación consume mi alma.

Y duele.

Duele tanto.

Duele mucho.

Me hiere.

Me mata.

Y en toda esa oscuridad, la cordura se disipa, oyendo voces que me agitan.

La desesperación.

El miedo.

El horror.

Ni siquiera sé... dónde estoy y por qué.

Mientras el tiempo pasa, sigo encerrada.

En esta tortura.

En esta sala de DESESPERACIÓN.


viernes, 10 de octubre de 2014

Querida Sociedad

Querida Sociedad,

Me da asco. Ha transformado este mundo en un lugar enfermo que busca la delgadez hasta en su mente. Debe de sentirse bien eso de qué, a causa suya, unas de las enfermedades más abundantes en los adolescentes, quiénes van a llevar el futuro, posean anorexia, bulimia y otros trastornos alimenticios. ¿Nos quiere inculcar la delgadez absoluta y marginar a gente con tallas grandes?
¿Te parece bonito eso de considerar una talla 40 gigantesca? Algo que según muchas es una talla para gordas, gracias a ti, querida. ¿Cree que es algo gracioso que la talla 40-42-44 sea la cosa más espantosa que haya en la juventud? ¿Te parece normal? ¿Gusta saber que un montón de niñas vomitan, dejan de comer, se cortan, lloran por no ser una medida y un peso perfecto? ¿Te parece divertido, ver como niñas y niños se matan para gustar algo a los demás, ver como se van destrozando por un poco de atención y se van marginando de los estereotipos que buscáis? Debe ser precioso, oye. Incluso lo debes disfrutar.

Ojala fuera consciente de lo que causa. Como marchitas las vidas de la gente con pasarelas de moda con módelos a las que, un poco más delgadas y no se les ve, como por ejemplo, el 90-60-90. Pasémoslo a 30 joder, ¿ya que estamos, no?

Si eres un poco gordita. Usas la 40, tienes muchas curvas o un poco de barriga, ya entras en la desesperación de que no tienes un buen tipo.

Eres demasiado odiosa, siempre molestando a los demás, que si estas gorda ya no eres linda. ¡No todo lo es el físico! ¡Abra sus ojos, retire estas injusticias! Una chica gorda o gordita es hermosa.

La sugerencia que quiero que usted tome es, vayase al cuerno.

Cambie sus putas maneras y dese cuenta de una vez de la cantidad de personas que sufren por su culpa.

Porque, hasta que no cambie esto, las enfermedades se multiplicaran.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Atados.

Shinigami: 
Se consideran dioses que envian a los seres humanos hacia la muerte o inducen ganas de morir a sus victimas. 

-------

Hasta que llegue mi muerte, tú estarás atada a mí, entrelazada por un hilo rojo que nos enlazó desde hace demasiado tiempo.

¿Es normal? Nada de lo que pasa a mí alrededor lo parece, últimamente he empezado a ver una especie de cadena “esposa” en mi muñeca. Parece que tiene una longitud enorme, aunque me estoy planteando a donde o a quien me llevará esa cadena, aun no lo he investigado. Al parecer, nadie ve la cadena que yo veo, ni siquiera siento su peso, es extraño. No entiendo lo que está pasando. No entiendo cómo puedo sentir tanto amor a través de unas cadenas…
Mis ojos se enfocan en el pizarrón de clase.
No soy persona, quiero decir, desde hace tiempo no puedo parar de mirar las cadenas, he imaginado mil historias y mil opciones que puedan aparecer tras estes misterios pero, cada vez que reúno mis fuerzas para ir a investigar que hay, me acobardo. Me hecho hacia atrás. Soy incapaz de moverme. Ojala pudiera ser más fuerte… Pero… el miedo es el sentimiento que siempre va a atormentarme.
-Señorita Márquez, está totalmente pálida, ¿por qué no va a la enfermería?
Mis piernas reaccionan y sin fuerza asiento, me levanto de mi silla y camino sin decir ni una palabra, me siento mal. Me duele el corazón. Se me ha apretujado al pensar en que la persona que está atada a mí no vendrá nunca a buscarme.
¿Me he enamorado de alguien a quien no conozco?
Mi corazón se acelera y mi cara se calienta, mis mejillas parecen dos tomates, seguro, ¿cómo demonios ha pasado esto? Enamorarme de una persona que ni siquiera sé cómo es, debe de ser realmente estúpido, mis cadenas empiezan a tirar, siento una presión en mi muñeca, mi cuerpo se estremece.
Levanto mis ojos y lo veo. Él. Es él. La persona que lleva mi destino en sus manos, la persona que está enlazada conmigo, un chico de unos cabellos negros, más negros que la noche, como azabache, como carbón.
-¿Eres tú de verdad?
-Soy quien ha venido a llevarse tu vida, soy la persona que te ha amado sin conocerte- su voz es muy hermosa, su voz es increíble. –Soy un shinigami.
Mi cuerpo se tensa. Pero realmente quiero ir con él. Mis piernas avanzan por si solas, su presencia es increíble. Me mira desconcertado, pero, cuando mis brazos rodean su cuerpo, siento un calor que llenaba el vacio que por mucho tiempo había estado guardando.
-Llevame contigo.

Por finas cadenas hemos estado atados, sin darme cuenta, no pude parar de depender de las cadenas que habían aparecido, sintiendo miedo, desesperación, ganas de encontrar a la persona que tenía la otra parte de mi cadena. Desesperada por pertenecerle. Hasta he dado mi vida por él.
Nunca he amado tanto a alguien, nunca he querido estar de esta forma con nadie.
Quizás es porque es un Shinigami, quizás es porque estas cadenas me han transmitido tanto amor estando lejos y me han protegido de todo dolor.
No importa si muero. Yo morí feliz. 

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Amnesia.

Podría asegurar que nada era normal, que todo lo que sucedía a su alrededor era falso. Un espejismo que mentía.

Tal vez ella también era una burda falsificación, una falsificación que poseía una chispa de racionalidad en medio del caos que mentía y engañaba. Ella era, quizás, la única que no encontraba sentido a nada o a todos los sucesos que se abrían ante ella. Piezas de puzzle que no encajaban.

Pestañeo varias veces mientras se miraba al espejo, ¿esa qué veía acaso era ella?

Su mano se posó en la lisa superficie cristalina del espejo. A su mente venían, cada demasiado tiempo, unas imágenes, borrosas, solo era capaz de verse a ella. Ella en compañía de alguien, ¿quién era? Quería verle el rostro... se concentró para lograr ver a través de aquel borroso recuerdo, pero no era posible, la persona que la acompañaba no tenía cara. No era capaz de verlo o identificarlo. ¿Cómo le pediría ayuda si no era capaz de verle el rostro o recordarlo?

No tardó ni dos segundos en sentirse agotada, por el esfuerzo de rebuscar algo, qué, parecía no existir en ella.

-Siento que va a estallar- se dijo, mientras sujetaba su cabeza frente al espejo.

Giro su cabeza de forma veloz, viendo aquella extraña habitación.

El mundo era de locos. ¿Dónde estaba ahora ella? ¿Quién era exactamente? ¿Qué estaba pasando? ¿Cómo se identificaba ella?

Esas preguntas resonaban una y otra vez en su cabeza, pero había una más importante.

¿Podría resolverlas?

Endemoniada.

El mundo está lleno de maldad.

De gente cruel que maltrata o se aprovecha de otros, gente que asesina por placer, que roba por avaricia, que lo único que hace es dañar la vida de la Tierra.

Fue hace unos meses que apereció alguien, alguien que todos amaban, que adoraban, la cuál, comenzó a acabar con todos aquellos que amenazaban sus vidas o causaban problemas. O al menos, todos los humanos la tomaron como su salvadora propia.

Pero... no se esperaban que tras acabar con las personas que hacían daño, ella enloqueciese. Así es, todos se lo tomaron con que tanta muerte, destrucción y guerra acabó con su querida justiciera.

Esa persona, acabo siendo la peor asesina de todas, no podías mirarla y saludarla, te mataría. No podías dar la vuelta al verla, morirías. Ni te plantees mirarla a distancia, te detectaría y te mataría. Si la ves, hombre o mujer muerta. Daba igual, ella no quería a nadie vivo. Había perdido la razón, todos los días moría una cantidad inmensa de gente.

No hay forma de salvarse.

Su justiciera adorada era la asesina endemoniada.

...

La noche de un día cualquiera, ella estaba sola. Sola entre la nada. Con sus negros y largos cabellos agitados por la suave brisa, calmada...

Ella estaba sola, entre un montón de cuerpos sin vida. Todos habían malinterpretado a esa endemoniada criatura, no era una justiciera buena sino, la muerte, una muerte manifestada en un cuerpo, con el único propósito de condenar a esa inutil raza.
La raza humana.

Tú, tú que estás leyendo esto...  
       Quizás seas el siguiente...
Aprende bien la lección que quiero darte, no te fíes de las apariencias, y aprende la lección, nadie vendrá a salvarte de tus problemas...

sábado, 30 de agosto de 2014

Like love.

Tu color, ojos, cabello, piel, calor, voz...

Todos y cada uno de ellos están ardiendo en mi memoria. Impregnados en el aire, encerrados en mi alma, incluso ahora mismo no puedo dejar de pensar lo mucho que hieren a mi corazón.Tan cerrados, imposible eso de que sean cambiados.

Mi cuerpo tiembla, duele cuando me observas. Y duele cuando te alejas, porque un día no podré alcanzarte. Me incitas con tus labios, me provocas con tus manos, no puedo respirar si me acaricias el pelo con suavidad.

Y tumbarme contigo en la hierba, oler la fragancia de primavera, besarte con calma mientras me abrazas, como si fuera amor, como si solo fueramos tú y yo.

Esto parece real, tú y yo en la misma ciudad, ojala no fuera un sueño y no se sintiese real.

El mundo nos condeno a algo parecido al amor, estando lejos, siendo difícil encontrarnos...

Ojala fuera real.

martes, 26 de agosto de 2014

Obsesivo~

Aclaración~

Considerado un tema psicológico en el que la protagonista tiene tendencias acosadoras y Yanderes.
Aunque no es para tanto, se dice que hay que avisar.
Si eres sensible abstente de leer .

------------



Pedro. Pedro. Pedro. Su sonrisa no se desvanece del rostro, está feliz, feliz por tenerle tan cerca, sonrió mientras se encaminaba hacia el instituto. Son novios, desde que ellos se vieron en la azotea, no pudo evitar enamorarse al conocerle un poco. Hasta llevar ese amor a la enfermedad.

Salto y se incorporó en la entrada del instituto, sabía su hora de llegada, su hora de ida, los lugares donde tenía que esperar para verle, sabía todo de él, cuando estaba su madre en casa, cuando estaba su padre, era demasiado para ella, una chica rica capaz de contratar a un detective privado solo para averiguar lo que ella no veía a simple vista siguiéndolo.

-Buenos días Lidia- sonrió al saludarla, se acerca tímidamente y le da un beso en la mejilla.

Eso es amor, eso es amor, él te ama tanto como a tu a él. Los pensamientos se repetían una y otra vez.

-Buenos días, Pedro- sonríe de vuelta, ama su timidez al darle besos -¿Cómo es que siempre llegas temprano? ¡Eres muy madrugador!

Tiene que hacer sus deberes en el consejo estudiantil. Piensa ella antes de que él responda. Aunque lo sabe, tiene que hacerse la tonta, llevan saliendo poco.

-Ya sabes, estoy en el consejo estudiantil y tengo mucho trabajo, tengo que hacer mis deberes como presidente-

Sonríe. -¿No es estresante?- dice para seguir la conversación.

Ya sé que te encanta, siempre sonríes con mucha alegría. Piensa de nuevo antes de que él responda. Lo conoce tanto, tanto… sabe hasta donde tiene un lunar, sabe cómo piensa, como responderá, se adelanta a las respuestas. Lo sabe todo de él.

-No creas, me gusta mucho-

-Eso es genial…- no tiene mucho más que decirle, y entonces sonríe con su dulzura, ella también es bastante popular, la conocen como chica dulce y popular, lista y deportiva… una ganga, pero Pedro nunca ha fijado sus ojos en ella. –¿Te molesta si te acompaño?

Se pone nervioso. Que mono es cuando está tímido. Es mío… cualquier perra que se acerque a él… Niega con la cabeza. Él nunca te sería infiel… nos casaremos… nos casaremos y tendremos un futuro… ya sabes que te ama… sí… te ama…

-Uh… bueno, s-si quieres-

-Claro, vamos-

Lidia le acompaña hasta la sala de delegados donde está el consejo estudiantil y se celebran las reuniones, allí dentro ya se encuentra una de las consejeras, una perra inútil que ama a Pedro. Sus ojos se fijan en ella y jura que puede llegar a matarla, hasta que la voz de su amado la despierta.

-Bueno, gracias por acompañarme… después si quieres… em… podemos volver juntos… ya sabes… a casa…-

Asiente sonriente –Sí, Pedro, es genial, te quiero- le besa de nuevo para recordarle a esa zorra que Pedro es SU novio y parte dejándolo algo embobado, este beso no es como el que le da él, es uno en los labios y bien dado.

Se va a su clase a esperar a sus amigas y reza porque las horas vayan pasando rápido, así 
con sus pensamientos centrados en Pedro, solo en Pedro, una y otra vez, Pedro, Pedro, Pedro, la suavidad de sus labios, el tacto de sus manos, ¡dios que locura! ¡Qué adictivo! Él es suyo. Solo suyo. Nadie tocará lo que es mío o morirán.

El recreo llega y ve a su novio esperándola para ir a tomar el bocadillo a la azotea, donde 

Pedro se le declaro y ella se hizo la tonta. Allí donde mil besos han compartido en tan solo treinta minutos, sonríe y entrelazan sus manos, está feliz.

Es mío. Solo mío. Él me pertenece, nadie. Todos dejad de mirarle. ¡ES MÍO!

De camino a su destino, Lidia recuerda lo que tiene que hacer primero, está en uno de esos días del mes, y tiene que ir al baño. Nada más entrar, encuentra a dos chicas en el baño, están hablando, no le toma mucha importancia.

-Pedro, el delegado principal, es guapísimo, ¿no crees?-

-Sí, yo me quiero declarar- responde la otra.

Lidia pierde los papeles al oír eso. ¡Pedro es suyo! ¡Solo suyo!

-¿Pero no es que tiene novia?-

-Si, algo he escuchado, pero por probar suerte…

-Tienes razón, que le den a su novia-

Ambas se ríen y Lidia también lo hace, pero de una forma más macabra y desquiciada.

-¿Qué le pasa a esa?- susurra la morena.

-No sé…

-Chicas… ¿nos vemos después de clases aquí? Yo… yo os diré algo sobre Pedro…

Las chicas se miran entre sí y asienten. Una respuesta satisfactoria… Y ambas salen del baño. Lidia apoya su mano en la pared y frunce su ceño mientras aprieta duramente sus manos, cerrándolas en puños. ¡La rabia le sube por el cuerpo!

Pedro. Pedro. Pedro. Tu me perteneces solo a mí, no dejaré que nadie se interponga entre nosotros… nadie…

Así es como, Lidia decide calmarse, Pedro no tiene la culpa de ser perfecto, Pedro no, las zorras si. Es de ella, solo de ella.

Camina hacia la salida, ni siquiera va al baño, Pedro la está esperando, Pedro. Su Pedro. Aunque quisiera ignorarle, nunca podría, nunca le dejará ir, así tengo que atarlo, él es suyo.

Ambos son novios, pareja, comen juntos, estudian juntos y salen juntos a citas, incluso comen juntos en el recreo, ambos se besan, se tocan, se aman, se desean. Es por eso que nadie debe irrumpir esa felicidad… Nadie.

Al final de clases~

-Oye Jaime- la voz de Lidia resuena. -¿Puedes decirle a Pedro que debo llevarle algo a Laura?

-Claro. Hasta mañana.

-Hasta mañana.

Manda un mensaje a Laura y le dice que espere frente a la clase B, en el ala oeste, lejos del baño.

Una cuartada, una cuartada.

Nada más entrar al baño, ve a ambas chicas y les sonríe, una sonrisa tan oscura que hace que ambas sientan un escalofrío. Da un paso.

-¿Q-qué pasa?- pregunta la morena alta.

-Jé…. Pedro es mío- su voz suena de forma psicópata. –Es solo mío. No voy a dejar que nadie le toque, para empezar… él, me pertenece. Y si alguien irrumpe…- sonríe –Lo mataré con mis propias manos.

Al alzar su mano, un grito discurre por los pasillos.

Pedro, Pedro, ¿no estás feliz? Ya nadie podrá acercarse a ti… solo seremos tu y yo… así todas las mujeres obscenas que te miren desaparezcan… tu eres mío…

A la mañana siguiente~

Las limpiadoras han informado de dos muchachas de quince años muertas en el baño de la planta principal del ala este, apuñaladas con un cuchillo de estos jamoneros enormes y empujadas con bestialidad hacia el cristal. Ambas tienen los ojos muy abiertos y están empapadas de sangre. Sea quien sea que lo haya echo las debía tener bien cruzadas.

-Es horrible… un asesino…- la voz de la hermana de Pedro habla. –Dios santo… ¿será del instituto?-

-La policía está buscando pistas…- dice Jaime nervioso. –Aunque hayan cancelado las clases, esto es inquietante…

-¿Tu qué opinas, Lidia?- Pregunta Pedro.

-¿Oh? Bueno, no sé, no he visto nada cuando le lleve las cosas a Laura… pero… seguro que esas chicas tenían algo que ver con quien haya echo eso…- dice con tono de miedo y a la vez tranquilo.

-Me preocupa que tu seas la siguiente- mira a su hermana –Dicen que va a por chicas… que posiblemente sean chicas, ya sabéis… mataron a Elia hace dos años… mi ex novia…- mira a Lidia –No quiero perder a nadie más…- aferra a la mano de su novia. –No quiero perderte.

-Oh, cielo… no lo harás…- su tono es tan obsesivo –Nadie nos separará…

Pedro, Pedro, Pedro, yo mataré a cualquiera… tu solo tienes que estar conmigo… quiéreme, quiéreme… quiéreme. Te quiero… Ni Elia ni ninguna otra chica te quieren como yo… nadie te merece, yo te protegeré… 

Dedicado a nadie~



¿A quién es que le estoy escribiendo? ¿A quién es que le estoy contando esto?

No puedo abrir mi boca y decirlo en voz alta, ni siquiera soy capaz a pronunciar su nombre a otra persona…

Con el ruido de mis dedos impactando contra las teclas, aun siento el nudo que me provocaste, aun cuando llevo tiempo contigo, no me acostumbro a ti.

Mis manos aun huelen a tu fragancia, incluso siento tu boca posándose en la mía, y siento lo agradable que es que me pases el brazo por los hombros mientras la corriente eléctrica me recorre la columna. 

Me gustan tus caricias en el pelo y que me preguntes si estoy bien cuando pienso, adoro tu cara al hacer esfuerzos, aunque el tiempo avance, aun me siento tímida a ti, cuando tu barbilla se posa entre mi cuello y mi hombro hace que tu respiración suene al lado de mi oreja haciéndome sentir mariposas en el estómago, se siente irreal.


No soy capaz a verte y me siento incómoda de no saber que decirte, aun que te quiero, ¡que te quiero! ¡Mierda, te quiero tanto! Pero cuanto más te quiero, más me alejo de ti, cuanto más deseo abrazarte y acariciar tu cabeza más difícil es, y aun así… ¿a quién le interesa esto? ¿Quién ayudará en esto? ¿Por qué no aclaro el sentimiento? Sin duda alguna, no tiene sentido. A nadie le importa. 

miércoles, 13 de agosto de 2014

Hoy y solo hoy.

Hoy es uno de esos días en los que la nostalgia baja sobre mis hombros, convirtiéndose en una carga echándote de menos tanto, que simplemente revienta mis sentimientos. Hoy se ha cernido sobre mí, una especie de dolor que hace que mi corazón se estremezca.

Hoy, solo hoy siento mi cuerpo estremecerse ante estos argumentos que me derrotan y me hunden el día de hoy.

Y solo hoy, me viene el recordar, el recordarte siempre se hace costumbre, y aunque yo te aleje. Hoy simplemente no te puedo olvidar.

Incapaz de dejarte

Estoy buscando una razón
Algo que te separe de mí,
De mi corazón,
De mi vida que parece tener fin.

Busco desesperada un argumento,   
Algo que te aleje en este momento
Busco un simple hechizo,
Que haga que desaparezcas hoy.

Y aunque sigo pensando en ti,   
Esto es lo mejor. 
Aléjate de mí.

Sin embargo no soy capaz
No puedo sin más
Dejarte de amar.

Soledad.

Soledad... ¿es así como se siente esto?

Tan triste y pareciéndome que estoy vacía, como si algo se posase en mí, teniendo ninguna gana de salir y aplastando mi humor alegre, ¿es así como te manifiestas?

Parece como si realmente mi corazón quisiese el calor de alguien más y no sabes cuánto duele esta necesidad...

Incluso ahora que lo pienso, necesito algo para remediar este dolor, porque para cada herida hay una medicina, algo que me haga de nuevo sentir bien, algo que me haga feliz...   

Y se apretuja mi pecho recordando el pasado mientras miles de recuerdos se expresan como si fuera esto un simple pinchazo que detonaba mi corazón.

Y entonces si ahora que estoy sola siento esta nostalgia, quiere decir que el calor que me inundaba antes era especial, quiere decir que actúe mal, ¿soy tan estúpida? ¡No sé cómo actuar bien!

lunes, 11 de agosto de 2014

Me gustaría...

Me gustaría al menos una mirada,
Me gustaría al menos verte con esa cara,
Quién regresará al pasado
Para repetir esos momentos que no he olvidado.

Y aun me duele el corazón,
Sin embargo no hay razón,
Todo fue un pacto,
Pero sin embargo, no puedo olvidarlo.

Quiero tenerte más cerca que nunca,
Sin embargo, no tienes dulzura
Eres tan extraño,
Que mi cuerpo al verte se hace raro…

Y me siento difícilmente confundida
Me duele todo y me pongo encendida,
Mi mente baila y canta
Las serenatas de la última caminata.

Me gustaría entenderte,
Me gustaría de todo comprenderte.
Pero, te cierras, te alejas
Y no sé qué demonios esperas…

Mis sentimientos son más fuertes,
Con el sonido del viento,
Con el melancólico despertar en este tiempo,
Y mi cuerpo se estremece de nuevo.

Y de nuevo estoy soñando,
Soñando contigo en algún lado.
Era un sueño hermoso,
Porque contigo, caminaba con el cielo asombrado…

¿Por qué no entiendes mis sentimientos? ¡Desaparece! ¡Quédate y no me dejes!

‘No he dejado de quererte…’

Bien, no puedo parar de oír esa frase en mi cabeza.
¿Qué se supone que debo hacer? ¿Debo hacer como si nada ocurrió entre nosotros y abrazarte como hipócrita diciendo que solo te necesito para ser feliz?, ¿Posiblemente quieras que te bese como antes? Dime, ¿cómo debo reaccionar? ¿Debo ser tan sencilla como todas las chicas que han pisado tu cama y lanzarme a ella de nuevo solo porque has dicho esas palabras?

¡No lo entiendes, capullo! ¡No entiendes lo que duele mi corazón cuando vuelves como si nada! ¡No te haces una idea de cómo se apretuja y me hace casi sentir el punzante dolor de una espada atravesándolo! ¡No sabes lo que siento cuando te veo con otra chica! ¡Cada semana repites lo mismo! ¡Chica a chica, todos los días desfila una de tu cama! ¡Y no sabes cómo se siente para mí! Mi cuerpo se siente pesado y tengo ganas de llorar y cuando definitivamente me convenzo de que no es de mi incumbencia, apareces frente a mí y sonríes y mis lágrimas brotan mientras mi corazón se va rompiendo poco a poco… No sabes lo que se siente cuando todo lo que tenías por tu forma de seguir va rompiéndose poco a poco hasta que ya no quedan más que añicos diminutos que, aunque sean recuerdos, duelen como si de nuevo te hubieras clavado espinas y la sangre discurriese por tus dedos.

¿¡Por qué no lo entiendes!? ¡NO SABES NADA! ¿Por qué no dejas que continúe? ¿Por qué te aferras en aparecer cuando por fin te he olvidado? ¿Por qué te empeñas en mostrarme este agrio sabor que hace que me estremezca de dolor?

Y sin embargo, cuando me hablas mi corazón aun brinca como antes y aun así no puedo evitarlo, me duele, joder, me duele, mi corazón se retuerce de dolor y ni siquiera busco el encontrarte de nuevo…

¡Maldita sea! ¿¡POR QUÉ NO ENTIENDES MIS SENTIMIENTOS!? ¡Vete! ¡Aléjate! ¡DEJAME PARA SIEMPRE! Sin embargo… ¡Quédate! ¡No te vayas! ¡Quiéreme! ¡Siente esto! ¡Maldita sea, no lo entiendo! ¿Qué es lo que siento?