lunes, 28 de marzo de 2016

Mar tormentoso

Era como estar en un mar tormentoso.

Estaba arrastrando mis penas mientras las olas hacían lo mismo conmigo, era como dejarme morir y entre la furia de la muerte sufrir. Mis penas fluían al compás de la tormenta y las olas enfurecidas. Y sin embargo, permanezco pasiva, sintiéndome perdida y colapsada por el dolor.

¿A dónde me llevan? ¿A dónde me arrastran? ¿Por qué no quiero salir de aquí?

¿Por qué no me importa morir?

No estaba aterrada, porque para mí, eso no era nada, no me importaba el dejar a esa gente que me dejó caer en este mar tormentoso, sufriría ahí, en silencio y con los ojos permanentemente cerrados, conservando la sensación de angustia y del dolor como si fuese llevadero.  Mi cuerpo, mi rostro pálido, mi mente, mis fuerzas se mueren lentamente mientras todos me ven poner esta sonrisa… 

Apariencia indiferente, esto es una fase, esto no es nada, no estoy triste, eso es lo que daba a entender, porque es mucho más fácil sonreír que intentar explicar porque estás tan mal y tan profundamente atormentada… Porque ya no puedo soportar más el peso de este enorme cardenal, de esta cicatriz que se abre cada vez más…

Ahogada y llena de dolor, deseo la muerte inminente mientras el mar me sumerge en su corazón.

¿Y qué si no estoy bien?


Como si a vosotros os hubiese importado algo. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario