viernes, 18 de marzo de 2016

Vita Mors Est

Se dice que no empiezas a vivir hasta que mueres, porque cuando mueres, toda tu vida pasa por delante de tus ojos, completa y sin excepciones, incluso lo más vergonzoso y que bloqueaste en tus recuerdos. Ves toda tu vida. Recapacitas sobre ella y te aceptas por fin como eres porque no quieres dejar de vivir, porque no quieres abandonar a nadie y porque quieres seguir viviendo y luchando.

Nunca había pensado acerca de la vida, nunca me había planteado cuanto deseaba vivir hasta que la muerte me abordo dos veces en la misma semana. Hasta que vi su cara con mi especie de último suspiro. Su terror, sus facciones contraídas, su voz resonando y apagándose en mi pabellón auricular, dejándome extasiada por su suavidad, haciéndome sentir viva por primera vez en todo lo que llevaba en este mundo.

Ahí es cuando supe que quería vivir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario