>>> De todo lo que pudo pasarme, pasó
lo peor.
Arrojaron
lejos de mi todo lo que yo quería, lo que deseaba desde el fondo de mi corazón,
me quitaron lo que ansiaba. Como si estuviese retenida por cadenas y no pudiese
moverme de mi lugar. Encerrada, enjaulada, incapaz de hacer nada.
Tiran
delante de mí, mis deseos, quietos y esperándome, avanzo hacia ellos, pero me
retienen, una fuerza mística me impide avanzar y los veo allí, ante mis ojos,
incapaz de llegar a ellos y cogerlos entre mis manos, incapaz de disfrutarlos,
no pudiendo hacer nada más que mirarlos.
No
puedo alcanzarlos.
No
podía moverme, es imposible. Siguen ahí, viendo como siguen sin moverse, la
gente los ve y los deja para mí ahí, sin embargo yo no puedo hacer más que
quedarme allí, atada y silenciosamente amordazada, donde nadie me alcanza
tampoco y nadie me ayuda.
Y entonces, el dolor me consumiría hasta el
final de mis días.<<<<<<
No hay comentarios:
Publicar un comentario