lunes, 28 de marzo de 2016

Silenciosamente atada

 >>> De todo lo que pudo pasarme, pasó lo peor.


Arrojaron lejos de mi todo lo que yo quería, lo que deseaba desde el fondo de mi corazón, me quitaron lo que ansiaba. Como si estuviese retenida por cadenas y no pudiese moverme de mi lugar. Encerrada, enjaulada, incapaz de hacer nada.

Tiran delante de mí, mis deseos, quietos y esperándome, avanzo hacia ellos, pero me retienen, una fuerza mística me impide avanzar y los veo allí, ante mis ojos, incapaz de llegar a ellos y cogerlos entre mis manos, incapaz de disfrutarlos, no pudiendo hacer nada más que mirarlos.

No puedo alcanzarlos.

No podía moverme, es imposible. Siguen ahí, viendo como siguen sin moverse, la gente los ve y los deja para mí ahí, sin embargo yo no puedo hacer más que quedarme allí, atada y silenciosamente amordazada, donde nadie me alcanza tampoco y nadie me ayuda.



 Y entonces, el dolor me consumiría hasta el final de mis días.<<<<<<

No hay comentarios:

Publicar un comentario